Viajes

La Davis se adueña de Córdoba

La ciudad conserva una importante riqueza monumental y artística del siglo XII

El mito de las tres culturas es precisamente eso, un mito", aseguró la directora de la Casa Árabe, Gema Martín, en una visita reciente a Córdoba, para explicar que ni en la antigua capital de los omeyas, ni en Toledo, ni en otras grandes ciudades de la España andalusí y mozárabe existió una composición de tres culturas distintas. "Lo que existió fue un único espacio de convivencia donde habitaron, generalmente de forma pacífica, personas con tres confesiones distintas".

Con esta afirmación, la directora de la Casa Árabe, que el pasado jueves inauguró una sede de la institución en esta ciudad, expone claramente el legado que hoy se puede visitar en Córdoba, donde se observan vestigios de la cultura judía, árabe, romana y cristiana en su forma más barroca. Pero la ciudad tiene previsto revivir su pasado multicultural este fin de semana, cuando acoja las semifinales de la Copa Davis, en la que se enfrentan España y Francia.

Será toda una prueba para la infraestructura turística de Córdoba. De momento, el marco de celebración del evento es incomparable, ya que el torneo tendrá lugar en la plaza de toros El coso de los califas. Sus establecimientos deberán abastecer a más de 12.000 turistas, 6.000 de los cuales se alojarán en hoteles, hostales y casas rurales de la provincia, según el Patronato Provincial de Turismo de la Diputación de Córdoba, que ha promovido la creación de paquetes turísticos.

Los hosteleros tendrán que poner en valor su arsenal turístico, pero sus atractivos monumentales están a prueba de bombas. Esta impresionante huella histórica le ha valido a la ciudad el ser declarada Patrimonio de la Humanidad y el haber sido considerada como favorita para ejercer de capital europea de la cultura en el año 2016, título que finalmente se llevó San Sebastián. Sin embargo, la huella más indeleble en la calurosa ciudad andaluza fue trazada por los árabes y, en concreto, por el califato de los omeyas. Fue, sin duda, su época de mayor esplendor, correspondiente al periodo que discurre entre los siglos X y XII, cuando la ciudad se convirtió en una especie de capital mundial del saber. Córdoba dio a luz grandes figuras del pensamiento medieval, como Maimónides o Averroes.

Este último ha pasado a la historia como uno de los filósofos más trascendentes de su tiempo y por ser el precursor de un concepto de la vida contemplativa superior al de la vida práctica. Solo en una ciudad como Córdoba, adelantada a su época, se podían enhebrar tales conclusiones. En el año del nacimiento de este médico y pensador, el 1126, la mezquita ya había alcanzado su máxima dimensión al haber concluido la tercera ampliación, la menos vistosa, decretada por Almanzor. El Palacio de Medina Azahara, cuyas ruinas se sitúan a siete kilómetros de la ciudad y que fue abandonado tras la caída del califato, llevaba en pie casi dos siglos. También estaba ya construida la Torre de la Calahorra, un castillo que daba entrada a la ciudad. Sin embargo, la vida de Averroes no corresponde a la fase de esplendor del califato, sino al turbulento periodo de los reinos de taifas y de las luchas intestinas entre los diferentes reinos árabes por hacerse con el dominio de Al-Andalus.

De aquella época ha heredado Córdoba su esquema constructivo más tradicional, el que convierte a la ciudad en una de las más románticas de España. Este modelo hace que toda la vivienda se cree y gire en torno al patio central, el sitio más fresco de la casa gracias a la vegetación y a las frecuentes fuentes. Un lugar que sigue siendo especial debido al empeño de los cordobeses en darlo a conocer en su mejor momento: cuando llega el mes de mayo, los patios abren sus puertas para que los transeúntes puedan disfrutar de sus flores recién abiertas.

Algunos de los jardines más preciosos de Córdoba son fruto de esta herencia árabe, como los del Alcázar. En sus 55.000 metros cuadrados de extensión se agolpan cipreses, naranjos, limoneros, palmeras, rosales y un sinfín de flores. Este edificio fue construido por Alfonso XI, el Justiciero, y desde él los Reyes Católicos orquestaron los últimos envites del proceso de Reconquista de los reinos andalusíes.

Guía para el viajero

- CâMO IR: Renfe ha puesto a disposición de sus viajeros trenes AVE desde Madrid, Sevilla y Barcelona. Por carretera, Córdoba está ubicada a cuatro horas y media de Madrid y a dos horas de Sevilla.

- DâNDE DORMIR: Hospes Palacio de Bailío (957 498 993, www.hospes.es), único cinco estrellas de Córdoba, se ubica en un antiguo palacio declarado bien de interés cultural. Su restaurante duerme sobre los vestigios de una antigua casa romana y conserva un patio típicamente cordobés con fuentes y naranjos.

- DâNDE COMER: Bodegas Campos (957 497 500), restaurante mítico por el que han desfilado personalidades españolas e internacionales, ofrece el mejor rabo de toro. En los bares de tapas conviene degustar salmorejo o berenjenas fritas con miel, regados de amontillado u oloroso.