Según el consenso de los analistas para 2012

El dividendo prometido por Telefónica supera el beneficio previsto por el mercado

Telefónica ha prometido que no recurrirá a la deuda para abonar los dividendos, pero para ello tendrá que superar las previsiones de los analistas para 2012, porque prevén un beneficio inferior a la remuneración anunciada.

Sede de Telefónica en el Distrito C, en Las Tablas, Madrid
Sede de Telefónica en el Distrito C, en Las Tablas, Madrid

La remuneración al accionista está en el primer puesto de la lista de prioridades de César Alierta, el presidente de Telefónica. Lo ha dicho muchas veces y está escrito en innumerables presentaciones. Pero realmente no haría falta recurrir a declaración alguna para confirmarlo, basta con echar un vistazo a los dividendos comprometidos por la compañía... y compararlos con los beneficios que tendrá para pagarlos.

La conclusión de este estudio es que Telefónica es muy generosa con la remuneración. No lo era tanto hasta 2009, y en 2010 los números dicen que tampoco, porque sus beneficios incluyeron unas plusvalías contables millonarias procedentes de una operación societaria, lo que redujo la proporción de beneficio repartido en forma de dividendo al entorno del 62%. Pero a partir de este año las cifras son elocuentes.

Un remuneración elevada

TELEFÓNICA 7,22 0,98%

Telefónica pagará con cargo a los resultados de 2011 un dividendo de 1,60 euros por acción. Y eso implica un pay-out, porcentaje del beneficio que se destina a remunerar a los accionistas, del 95% sobre los números negros previstos por los analistas, tanto en el consenso recogido por Bloomberg procedente de 31 estimaciones como en el recopilado por FactSet.

Eso significa que a Telefónica le quedará poco dinero después de pagar dividendos para reducir deuda, acometer inversiones extra o realizar alguna operación corporativa, aunque sea de cuantía menor.

Pero al menos en 2011 le quedará algo, porque para 2012 los analistas lo tienen claro: no le da. El consenso de Bloomberg arroja un beneficio por acción para el año que viene de 1,73 euros por acción, según las previsiones actualizadas a fecha de ayer, y el de FactSet es muy similar, 1,74 euros. Y el problema es que Telefónica ha prometido pagar 1,75 euros por acción en dividendo con los resultados de ese ejercicio, como mínimo. En millones de euros, esos datos implican que la operadora destinará 7.987 millones a retribuir al accionista cuando su beneficio previsto sería ligeramente inferior, en el entorno de los 7.910 millones. Telefónica ha rehusado comentar estos pronósticos.

El dividendo no se pagará con deuda

La operadora española también se ha comprometido a que no usará deuda para hacer frente a la retribución a los accionistas, así que todo está en que los analistas se equivoquen y el beneficio final de Telefónica en 2012 sea superior al esperado. Al fin y al cabo, se trata de lo que piensan los analistas, lo que creen ahora que va a pasar en 2012; la realidad puede ser muy distinta.

Y de hecho es totalmente cambiante, aunque no para bien, al menos en el caso de Telefónica. A principios de año, el consenso de analistas apostaba por un beneficio por acción para Telefónica en 2012 de 1,95 euros, el equivalente a 8.786 millones de euros. Nueve meses después, las apuestas han bajado y la esperanza es que se quede en 1,74 euros por acción, casi 900 millones de euros menos, en una tendencia a la baja que se ha agudizado en los últimos días. Lo mismo sucede con la previsión para este año, que ha pasado de 1,90 euros por título a comienzos de ejercicio a los 1,69 euros actuales.

En todo caso, el pay-out tradicionalmente se calcula con los beneficios, pero lo que realmente importa es el flujo de caja libre, los fondos que efectivamente le quedan a una empresa para remunerar a sus accionistas, proteger su solvencia o comprar compañías. En el caso de Telefónica, el año pasado fue de 8.466 millones de euros, bastante menos que los 10.000 millones que se apuntó de beneficio del ejercicio por las plusvalías contables procedentes de Vivo. Pero este año o el año que viene el flujo de caja libre puede ser superior a las ganancias previstas, lo que daría un poco más de oxígeno a la operadora. Claro que también podría ser inferior, lo que generaría más problemas.