El BCE "toma nota" de la decisión

El Banco Nacional Suizo limita el tipo de cambio del franco respecto al euro para debilitar su moneda

El Banco Nacional de Suiza (SNB) ha conseguido su objetivo. La divisa helvética se deprecia más de un 8% tras la decisión del organismo central de fijar " con carácter inmediato" un cambio mínimo de 1,20 francos suizos por euro. Un noticia de la que el BCE dice "tomar nota".

El franco suizo ha sido utilizado como valor refugio por los inversores ante el incremento de la incertidumbre macroeconómica y las constantes turbulencias de los mercados financieros. Esta situación ha provocado un constante encarecimiento de la divisa helvética revalorizándose en lo que va de año más de un 30%. Este proceso ha provocado que el estado centroeuropeo tenga que abonar unos precios más altos por sus importaciones con el consecuente daño a su balanza comercial. Una situación que ha empujado al Banco Nacional Suizo (SNB) a limitar el tipo de cambio de su moneda respecto al euro al igual que han hecho otros países como China. Esta decisión no parece haber sentado especialmente bien en el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) que ha anunciado que "toma nota" de la misma, además de insistir en que la decisión ha sido tomada bajo la responsabilidad del SNB.

"La actual sobrevaluación masiva del franco suizo representa una aguda amenaza para la economía del país y conlleva riesgos deflacionarios", ha explica el banco central suizo, que con esta medida pretende un debilitamiento "sustancial y sostenido" del franco suizo algo que de momento ha empezado a conseguir. La institución ha subrayado que "no tolerará" un cambio inferior al fijado y subrayó su disposición a "reforzar" este cambio mínimo con la "mayor determinación", incluyendo la compra "en cantidades ilimitadas" de divisas extranjeras.

"Incluso un cambio de 1,20 francos suizos por euros resulta elevado y el franco suizo debería continuar debilitándose a lo largo del tiempo", ha añadido la entidad que además se ha mostrado preparada para adoptar medidas adicionales si las perspectivas económicas y los riesgos deflacionarios lo requiriesen.

En un efecto colateral, la deuda suiza a dos años cotiza hoy en el mercado secundario, donde se intercambian los títulos de deuda soberana una vez emitidos, en negativo. Esto es, que el miedo de los inversores a perder su dinero en otras inversiones les lleva a aceptar un rendimiento negativo antes que asumir mayores riesgos. En la Bolsa, el anuncio ha tenido un impacto inmediato en el parqué de Zúrich, que tras desplomarse el lunes un 4,04% hoy recupera más de un 4%.