Análisis de valores

La batalla por el control de Repsol anima al valor

En dos días sube un 6% y se prevé un impacto positivo a corto plazo.

Segundo intento de Luis del Rivero de hacerse con el control de Repsol y cambiar a sus gestores. Pero en esta ocasión, y tras el fracaso de sustituir a su presidente, Antonio Brufau, hace ahora algo más de un año y medio, se ha buscado como aliado a la mexicana Pemex, propietaria de un 5% de la petrolera y que ha pactado aumentar su peso en otro 5% adicional.

El órdago de Rivero, anunciado el lunes al cierre del mercado, ha disparado la cotización de Repsol en Bolsa -entre el martes y el miércoles sus títulos se han apreciado un 6,22%, hasta los 20,07 euros-, si bien los expertos creen que este rebote puede ser puntual. "El efecto positivo sobre la cotización que puede tener la compra de un 5% adicional por parte de Pemex puede diluirse rápidamente", comenta en un informe la firma CIMD.

Los analistas coinciden en que a medio plazo son muchos los interrogantes que se abren. Para el banco de inversión UBS, la principal preocupación es que, tras esta reacción inicial favorable para la acción de la petrolera por el previsible aumento del pay out (porcentaje del beneficio que se destina al dividendo) y las compras de títulos que realizará Pemex, el movimiento bursátil sea negativo ya que el pacto podría sacrificar el potencial de revalorización de Repsol y a un equipo de gestión "muy respetado". La firma suiza prevé que el beneficio de Repsol aumente este año un 14,66%, hasta los 2.330 millones de euros, y otro 26,5% en 2012.

REPSOL 5,64 -3,13%

En opinión de Juan Carlos Calvo, de Espírito Santo Investment Bank, "la incógnita ahora para el mercado es qué tipo de medidas van a promover Sacyr y Pemex, si serán medidas que beneficien a todos los accionistas o solo a ellos. Esto introduce un cierto grado de incertidumbre estratégica para Repsol, cuyo equipo gestor tiene una buena imagen entre los inversores". Este analista, que recomienda comprar el valor y sitúa su precio objetivo en 27,3 euros, añade que "no está claro que este acuerdo les vaya a dar el control sobre la compañía, ya que hay otros accionistas importantes, aunque sí tendrán más peso que antes". Aquí una pieza fundamental será La Caixa, que cuenta con el 12,97%.

Con esta alianza, Sacyr y Pemex pasarán a controlar casi un 30% del capital -en la junta, la constructora solo podía hacer valer sus derechos de voto sobre el 10%-. Entre los dos cuentan con cuatro puestos en el consejo de Repsol, aunque se da por hecho que intentarán ganar peso en los órganos de gobierno.

Los expertos de Exane BNP Paribas indican que uno de los principales riesgos es que se produzca un cambio en la estrategia de la compañía impuesto desde Sacyr, en un momento en el que la apuesta de Repsol en Argentina está empezando a dar sus frutos. La firma de análisis explica que, desde que Brufau tomó las riendas de la compañía en 2004, el valor se ha comportado en un 3% mejor que sus competidores si se excluye British Petroleum y en un 18% si se incluye esta última.

El dividendo de la petrolera, punto de conflicto

Uno de los objetivos de Sacyr y su socio es influir en la política de dividendos de Repsol, un campo de batalla en el que ya se enfrentaron ambas compañías en 2009 y en el que se selló la paz, aparentemente temporal, en noviembre de ese mismo año. El detonante entonces fue la intención de Brufau de recortar la retribución al accionista tras haber registrado Repsol una caída de su beneficio del 50% (este pasó de 2.711 millones a 1.559). Esta decisión levantó la oposición de Sacyr, principal accionista de la petrolera con el 20%, ya que la constructora emplea estos ingresos para el pago anual de los intereses de su deuda.

La empresa que preside Luis del Rivero paga unos 230 millones de euros al año por el préstamo que recibió para hacerse con el 20% de Repsol y al que le queda un saldo vivo de 4.908 millones. En 2010, ejercicio en el que la petrolera aumentó su dividendo de 0,85 a 1,05 euros por acción, cobró 256 millones por este concepto. Desde hace un mes, Sacyr negocia con la banca la refinanciación de este crédito, cuyo plazo de amortización está fijado para el 21 de diciembre.

En este sentido, Exane BNP Paribas estima que el pay out para este año de Repsol se situará en el 53% y para el siguiente en el 43%. De media, los analistas prevén que la compañía reparta en dividendos entre sus accionistas 1,14 euros por título este ejercicio y 1,23 en 2012. "Cualquier aumento del dividendo debería ser proporcional a los resultados operativos", explican en Exane BNP Paribas, ya que en caso contrario existe el riesgo de un deterioro del balance de Repsol, así como de su calificación crediticia, actualmente en triple BBB.