Hasta julio un balance positivo de 3.211 millones de euros

El superávit de la Seguridad Social se desploma un 48%

El superávit de la Seguridad Social empieza a adelgazar de forma alarmante. El sistema obtuvo hasta julio un balance positivo de 3.211 millones de euros, lo que supone un fuerte recorte del 48% respecto al superávit registrado en el mismo periodo del año anterior.

Este resultado es fruto de una caída del 2,63% de los derechos de cobro reconocidos (ingresos esperados) hasta los 71.128 millones y un aumento del 1,50% de las obligaciones reconocidas (gastos comprometidos) hasta sumar 67.917 millones.

Según todo esto, el citado superávit representa el 0,3% del producto interior bruto (PIB), lo que equivale exactamente al volumen de excedentes previstos por el Gobierno para la Seguridad Social en todo 2011.

Por tanto, de momento se cumplen las previsiones del Ejecutivo para este dato, pero la preocupación llega cuando se analizan los ingresos y los pagos realmente efectuados hasta julio por la Seguridad Social. En este caso, el superávit en términos de caja se recorta a 773 millones de euros.

Es más, un análisis contable de las cuentas del sistema obligaría a restar a este excedente notablemente menor una cantidad de 3.157 millones de euros de ingresos patrimoniales, que en su mayoría son intereses del Fondo de Reserva, que aparecen como ingresos pero automáticamente se reasignan a la hucha de las pensiones.

De hacer este apunte contable, la Seguridad Social entraría en números rojos al registrar un déficit de explotación de 2.384 millones de euros.

Cuotas de parados

La persistencia de la crisis en el tiempo está dañando las arcas de la Seguridad Social. Estas empiezan a resentirse por el lado de las cotizaciones de los parados que dejan de ingresarse a medida que agotan la prestación. Su recaudación cae un 8%.