El BOE publica el decreto de medidas laborales y el Congreso debe convalidarlo

La reforma de los contratos peligra ante la falta de apoyos al Gobierno

La convalidación por parte del Parlamento del decreto aprobado el viernes por el Gobierno con medidas laborales podría peligrar debido a la falta de apoyos parlamentarios. De no convalidarse estas medidas, entre las que está un nuevo contrato formativo y la libertad para encadenar temporales, dejarían de estar en vigor.

La reforma de los contratos peligra ante la falta de apoyos al Gobierno
La reforma de los contratos peligra ante la falta de apoyos al Gobierno

El Gobierno no las tiene todas consigo para sacar adelante de forma efectiva el Real Decreto que aprobó el viernes pasado el Consejo de Ministros con medidas laborales. Entre esas iniciativas, destacan la creación de un nuevo contrato formativo, la posibilidad de encadenar contratos temporales de forma ilimitada hasta el final de 2013 y la prórroga del Plan Prepara. Ahora, el texto del decreto que se ha publicado hoy en el Boletín Oficial del Estado (BOE), con lo que entrará en vigor de forma inmediata. No obstante, a pesar de estar en vigor desde ese momento, es imprescindible que el Parlamento convalide el decreto para que las medidas puedan seguir aplicándose.

Las actuales circunstancias derivadas del adelanto electoral hacen difícil que el Ejecutivo reúna los apoyos necesarios para esta convalidación, según distintas fuentes conocedoras de las negociaciones.

Si el Gobierno no consiguiera los apoyos parlamentarios necesarios para su convalidación, decaería su vigencia a pesar de haberse publicado en el BOE y estar ya en vigor. Las fuentes consultadas indican que esto "no ha pasado nunca". Los grupos políticos, sobre todo los nacionalistas, son conscientes de la necesidad de apoyos del Ejecutivo y por ello, "intentarán sacar algo a cambio", indican desde el entorno del Gobierno.

Dado que es prácticamente imposible por motivos de tiempo que esta norma se tramite como proyecto de ley, los grupos planean recurrir a otras normas en tramitación para obtener algún tipo de ventajas. En concreto, podrían intentar sacar adelante distintas enmiendas en la reforma de la negociación colectiva que debido también a la presión parlamentaria se terminó tramitando como proyecto de ley, ya que la figura del decreto, que fue la elegida inicialmente por el Gobierno, no admite modificaciones en su tramitación. En la actualidad, este proyecto de ley está en la Comisión de Trabajo del Congreso en su plazo de presentación de enmiendas, previsto hasta el 10 de septiembre.

Tras el inesperado adelanto electoral, desde distintos sectores se apuntó la posibilidad de que la tramitación como proyecto de ley de la reforma de los convenios terminaría decayendo por motivos de tiempo. De hecho, al PSOE le interesaba que así sea porque de ese modo la reforma publicada por el BOE en un decreto y convalidada por el Congreso permanecería en vigor y, sin embargo, no debería aceptar ninguna modificación en su tramitación como proyecto de ley.

Ahora el Gobierno podría verse obligado a forzar que la reforma de los convenios termine su camino como proyecto de ley y aceptar así enmiendas a esta norma como moneda de cambio para lograr el apoyo nacionalista al último decreto laboral. Los negociadores confirman esta situación y dicen que tienen dos semanas para "cambiar cromos" antes de la convalidación.

Todas las esperanzas, en un gran pacto de rentas

Mientras los técnicos del Ministerio de Trabajo deberán esmerarse en sus negociaciones para sacar adelante el decreto de medidas laborales, el titular de este departamento, Valeriano Gómez, mira hacia el lado de los interlocutores sociales para instarles, a diario, a que cierren un "gran pacto de rentas". En declaraciones a la SER, Gómez defendió este término más que el de acuerdo de moderación salarial, porque en su opinión, deben moderarse también los beneficios, "haciendo que se destinen a inversión y empleo, moderando también los márgenes de distribución porque están haciendo que nuestro modelo de precios nos separe sistemáticamente del resto de países europeos y termine provocando que los crecimientos salariales nominales sean mayores". Añadió que si el acuerdo se limitara a moderar salarios "al final, legítimamente, los trabajadores dirán que por qué son ellos los únicos que colaboran en el proceso".