Pistas

La esperanza de vida crece con buenos colegas

Un estudio señala la influencia del entorno laboral en la mortalidad

Cada vez se cuida más la alimentación, el estilo de vida saludable, el entorno... Pero ¿qué hay de los compañeros de trabajo? Un estudio de la Universidad de Tel-Aviv hecho público la semana pasada en la revista Health Psichology señala que el lugar de trabajo, y en particular los compañeros, tiene un fuerte impacto sobre la esperanza de vida.

Los investigadores trabajaron con 820 individuos de distintas profesiones durante veinte años. Les interrogaban repetidamente acerca de las condiciones de su puesto de trabajo, el comportamiento de sus jefes y la relación con sus compañeros, a la vez que controlaban estrechamente la evolución de su salud.

Los resultados han demostrado que un buen ambiente laboral tiene un impacto mucho mayor de lo que cabría esperar del puro sentido común, en particular en lo referente al entorno creado por los propios colegas. Según el estudio, las personas sin buen entorno social en su trabajo tuvieron 2,4 veces más probabilidades de fallecer durante el periodo del estudio, en particular las que comenzaron a ser encuestadas cuando tenían en torno a los 40 años. Las relaciones buenas o malas con los jefes no tienen, según sus datos, un impacto similar.

Las posibilidades de fallecer crecerían hasta 2,4 veces en caso de una mala relación con los compañeros

En total, a lo largo del estudio fallecieron 53 personas, de las cuales la abrumadora mayoría tenían pocas o malas relaciones con sus compañeros. "Pasamos la mayoría de nuestras horas despiertos en el trabajo y vemos a las personas que se encuentran allí más que a nuestros amigos. Por tanto, es importante que en el trabajo la gente encuentre un cierto respaldo emocional", afirmó la doctora Sharon Toker, una de las responsables del estudio.

En las conclusiones del artículo, sus autores sugieren la necesidad de actividades comunes fuera del entorno laboral, de reservar un espacio para el café donde mantener ocasionales charlas informales, o llevar a cabo pequeñas iniciativas como crear grupos de Facebook para reforzar los vínculos entre los empleados, y contribuir a establecer ese "respaldo emocional" en el seno del grupo.

Otro curioso dato aportado por este estudio apunta a que las mujeres con mayores responsabilidades laborales tuvieron un 70% más de posibilidades de fallecer que los hombres en posiciones similares. La interpretación de los autores es que las mujeres se cargan de una mayor presión por la necesidad de mantener un alto rendimiento laboral a la vez que responden a mayores demandas de colaboración en el hogar.