La entidad compra 22.000 millones en deuda europea, cifra récord

El BCE echa la casa por la ventana para evitar el colapso de España e Italia

El Banco Central Europeo (BCE) ha invertido 22.000 millones de euros en comprar deuda pública de España, Italia, Irlanda y Portugal, según los datos publicados ayer por la autoridad monetaria. Es la cifra más elevada desde que el programa se puso en marcha en mayo de 2010 y equivale a un tercio de todo lo invertido con anterioridad a la semana pasada.

El BCE echa la casa por la ventana para evitar el colapso de España e Italia
El BCE echa la casa por la ventana para evitar el colapso de España e Italia

Había muchos escépticos sobre el grado de compromiso del BCE con el programa de compra de bonos (SMP en sus siglas en inglés), un plan heterodoxo con el que el presidente de la entidad, Jean-Claude Trichet, no se ha sentido nunca cómodo. Las cifras divulgadas ayer han despejado todas las dudas. La entidad empleó 22.000 millones entre el 4 y el 12 de agosto en adquirir títulos de deuda pública de los cuatro países más atacados por el mercado-Grecia está ya fuera del juego de los especuladores-, de los que, presumiblemente, la mayor partida corresponde a España e Italia. Esta cifra representa un quinto de todo el dinero empleado hasta la fecha en el programa, que asciende a 96.000 millones.

El volumen es la cifra semanal más alta desde que el programa empezó a funcionar, con motivo del cataclismo económico de Grecia, el 10 de mayo de 2010. Por razones de estrategia, el BCE mantiene cierto secretismo respecto al programa, los datos se revelan al lunes siguiente y siempre de forma agregada, sin discriminar quién ha emitido los bonos comprados. Tampoco hace sus operaciones directamente, sino a través de intermediarios, por lo que todas las cábalas previas a la difusión de los datos oficiales son mera especulación.

El pasado jueves 4 de agosto, Trichet compareció en rueda de prensa tras la reunión mensual del consejo y dejó caer que la entidad había empezado a intervenir en el mercado. Trichet insistió entonces en que al lunes siguiente se podría ver lo que había hecho el banco central. Ese mensaje críptico no caló en el mercado. Al contrario, la crisis de deuda se agudizó y forzó una serie de reuniones de emergencia durante el fin de semana, que desembocaron en un comunicado del banco el domingo día 7, comprometiéndose a comprar deuda española e italiana. En realidad, las palabras de la autoridad monetaria no eran explícitas: "El BCE implementará activamente el Programa de Compra de Bonos", era lo que decía la entidad. Lo cierto es que lo que revelaban las cifras publicadas al lunes siguiente es que durante 19 semanas consecutivas el BCE no había hecho ninguna compra. Pero, dado que transcurre un tiempo entre la operación y su liquidación, el mercado asume que los 22.000 millones publicados ayer no corresponden íntegramente a España e Italia, sino también a los otros dos países. Las primas de riesgo, el diferencial con Alemania, revelan un descenso superior a los 100 puntos básicos en los cuatro casos. Es evidente que la acción del BCE ha tenido efectos muy visibles.

Solo un 3,3% de la deuda

Pese a todo, el volumen invertido por el BCE es limitado. Si todo el dinero hubiera entrado en deuda española, que no es el caso, esos 22.000 millones representarían cerca de un 3,3% de la deuda nacional en circulación. Esto pone de manifiesto que ha bastado una pequeña maniobra para sacar fuera del mercado a los especuladores. "No se trata de invertir grandes cantidades, sino de hacer intervenciones secas y contundentes, que sorprendan a los especuladores con posiciones cortas abiertas, les hagan perder dinero y les quiten las ganas de seguir jugando", explica el director de la mesa de renta fija de una importante entidad, que prefirió no ser identificado.

Pero la crisis de Europa dista mucho de haber terminado. "Con las medidas de austeridad puestas en marcha a lo largo y ancho del planeta y con los mercados aún muy nerviosos, no hay duda de que la senda hacia la recuperación parece más larga e incierta que nunca", asegura el economista jefe de RBS, Andrew McLaughlin. En esta situación, la política alcista de tipos del BCE queda comprometida. Trichet ya descartó que fuera a haber una subida de tipos -actualmente están al 1,5%- en septiembre. La de octubre, será la última reunión presidida el mandatario francés, que será reemplazado por el italiano Mario Draghi. ¿Se despedirá Trichet con un alza de tipos? Está por ver. De momento, el euríbor a una semana cayó ayer del 1,161% al 1,149%. En contraste, el euríbor a 12 meses, que sirve de referencia para las hipotecas a tipo variable, subió del 2,067% al 2,078%. El mercado sigue apostando por tipos al 2% a un año vista.

La hora de la política en Europa

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, discutirán hoy en el Elíseo fórmulas para estabilizar la situación en Europa. Sobre la mesa, vuelve a planear la solución de los eurobonos.

Esta idea lleva presente desde el inicio de la crisis, cuenta entre sus principales promotores al primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, y Alemania se opone en principio. Es difícil que se produzca un movimiento de este tipo antes de que la situación fiscal sea más homogénea en la eurozona, algo que pasa por fuertes recortes como el que ha anunciado Italia (45.000 millones), el que estudia Francia y que quizá tenga que adoptar España.

Este viernes, tras el Consejo extraordinario de Ministros, se podrán valorar cuáles son los pasos que pretende dar el Ejecutivo en esta línea. Pero más allá de estas medidas de corte local, hay otra cuestión de gran relevancia: la aprobación del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF).

Como todo en esta crisis, el EFSF se está quedando viejo antes de nacer. El fondo está dotado con una capacidad efectiva de 440.000 millones, pero aún no ha sido aprobado por los Parlamentos nacionales. Para que este fondo tenga consideración de solvencia máxima -la triple A- deberá estar respaldado por unas garantías de 780.000 millones. El mercado considera, no obstante, que el EFSF es insuficiente para conjurar las suspicacias de España e Italia. Los expertos señalan que debería estar dotado con una capacidad efectiva de al menos un billón. La cuestión es si ese grado de compromiso no será excesivo para los Estados.

Primera subasta del Tesoro tras la intervención europea

Las letras a 12 y 18 meses serán las primeras que pasarán el examen del mercado después de la intervención masiva del BCE. El Tesoro procederá hoy a colocar entre 5.000 y 6.000 millones de euros en plazos a un año y un año y medio.

Italia consiguió rebajar un 20% los tipos de interés en la primera subasta realizada tras las compras de deuda pública por parte de la autoridad monetaria. Está por ver si España tendrá tanto éxito.

En la última subasta a 12 meses, que tuvo lugar el pasado 19 de julio, el Tesoro colocó algo menos de 3.800 millones a un interés medio del 3,702% y un interés máximo (denominado marginal) del 3,76%. En el papel a 18 meses, se vendieron 660 millones al 3,91% de media y el 3,98% de tipo máximo.