Los analistas creen que la medida no tendrá efectos en el mercado

El parche de prohibir las ventas a corto

Limitar la especulación es el objetivo. Sin embargo, la prohibición temporal de las ventas a corto de valores financieros acordada ayer por Europa es, según los analistas, tan solo un parche para controlar los vaivenes experimentados por la Bolsa.

No es un debate nuevo ni mucho menos. La prohibición de las ventas a corto (mediante las que se obtiene beneficio cuando la cotización cae) es un tema que lleva años en boca de muchos. La especulación, la volatilidad en los mercados y los desplomes de algunos valores han llevado a todas las autoridades a replantearse constantemente su papel.

Ya en septiembre de 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers, Estados Unidos y Gran Bretaña acordaban la suspensión temporal de las ventas a corto, mientras en España la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) establecía un nuevo régimen de transparencia que obligaba a hacer públicas las ventas a corto sobre algunos valores del sector financiero que superaran el 0,2% del capital. Casi dos años después, en junio de 2010, el organismo regulador de los mercados españoles daba un paso más al ampliar esta obligación a todos los valores.

Pero no era suficiente. Bruselas no tardó en reivindicar su papel. En mayo de 2011, los ministros de Economía de la Unión Europea aprobaban una norma que daba a poderes a la Autoridad Europea de Valores Financieros (ESMA) para restringir o prohibir temporalmente las apuestas a la baja en situaciones de emergencia.

Y el momento llegó ayer. Los desplomes de las Bolsas y la excesiva volatilidad que atormenta a los mercados han llevado a Europa a dar un paso al frente. La ESMA ha decidido atajar la especulación que se está cebando con el sector financiero europeo para devolver la estabilidad a la renta variable. Distintos organismos de la autoridad bursátil europea, entre ellos la CNMV española, han prohibido durante 15 días las ventas a corto de valores financieros. Francia, Italia y Bélgica no han dudado en sumarse a la iniciativa.

Sin embargo, la medida no parece conquistar a los analistas, que creen que no tendrá un efecto considerable en el mercado. "Es un parche para evitar esta volatilidad. Creo que no tendrá ningún efecto. De hecho, en septiembre de 2008, tras la quiebra de Lehman, no tuvo ninguna repercusión", señala Soledad Pellón, de IG Markets. "En principio no es una medida definitiva, es intentar buscar una solución rápida y poco meditada", añade. Pellón, sin embargo, sí destaca la importante función de comunicar las posiciones cortas ya que "da más transparencia al mercado".

Esta opinión es compartida por Susana Felpeto, de Atlas Capital, que reitera que la medida no limitó las caídas tras la quiebra de Lehman Brothers. "No creo que vaya a haber mucho cambio. Es una medida que puede llegar a ser más teórica que práctica", comenta.

Por su parte, Pablo García, de Oddo Securities, añade que "siempre he estado de acuerdo con prohibir taxativamente las 'naked short selling' (muy extendidas en EE UU) debido a que el inversor vende algo que no tiene (vende acciones que no tiene en cartera y sin préstamo de títulos) y el efecto multiplicativo a la baja puede ser extraordinario con enormes problemas de liquidación. Pero pedir prestados títulos para poder vender cuando crees que algo va a bajar o simplemente el mercado valora por encima de tus expectativas un activo, es perfectamente lícito desde mi punto de vista. Además el prestamista de títulos no puede tocarlos de su cartera y cobra una comisión por ello. Por lo tanto, no hay efecto multiplicativo ya que se invierte con el mismo número de acciones en circulación".

"Prohibir dicha operativa es cambiar las reglas del juego. Lo próximo qué será, ¿obligar a mantener en cartera los títulos comprados al menos un mes antes de venderlos? El que vende en corto está jugándose su dinero igual que el que se pone largo. Lo que debemos buscar es "convencer" que su apuesta negativa no será rentable y que los activos terminarán subiendo sus precios. Matamos moscas a cañonazos", explica el experto de Oddo Securities.

Los fondos especulativos tienen entre el 3% y el 6% de la banca mediana española

Según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) recogidos por Efe, los fondos bajistas tenían al cierre del mes de julio entre el 3% y el 6% del capital de los principales bancos medianos españoles.

En concreto, el banco español más perjudicado por las ventas a corto es Popular. Hasta esa fecha, el 6,033% del capital había sido prestado a especuladores. Por su parte, el capital que tenían en Bankinter era del 5,850%, mientras que el que poseían en Sabadell ascendía al 3,661%.

Asimismo, al cierre del mes de julio, la CNMV no tenía constancia de apuestas a la baja que se realizaran sobre más del 0,2% del capital de Santander o BBVA.