Agreden al magnate durante la comparecencia

Murdoch afirma que no sabía lo que estaba pasando y rechaza su responsabilidad

El magnate Rupert Murdoch y su hijo James han comenzado a primera hora de esta tarde su comparecencia ante la comisión de la Cámara de los Comunes británica que investiga el escándalo de las escuchas telefónicas realizadas por uno de los diarios de su emporio, el ya desaparecido 'News of the World', y lo han hecho pidiendo disculpas.

Rupert Murdoch y su hijo James declarando ante el Comité de Medios de Comunicación de la Cámara de los Comunes sobre el escándalo de las escuchas del 'News of the World'
Rupert Murdoch y su hijo James declarando ante el Comité de Medios de Comunicación de la Cámara de los Comunes sobre el escándalo de las escuchas del 'News of the World'

En sus primeras palabras, James Murdoch, ha aprovechado para expresar su "pesar" y el de News Corp por lo sucedido y en particular con "las víctimas de las escuchas ilegales de buzones de voz y sus familias". Este tipo de actuaciones, ha añadido, "no se corresponden con los estándares a los que nuestra compañía aspira" y "estamos determinados a aclarar las cosas, para asegurarnos de que esto no ocurre de nuevo".

El magnate de origen australiano ha comenzado asegurando que este es el "día más modesto de mi vida". Murdoch ha asegurado que no estaba al tanto de que desde News of the World se habían hecho pagos a la Policía para obtener información y ha reconocido que cuando lo supo News International, su filial británica, no lo investigó.

"No lo sabía", ha aseverado, para a renglón seguido justificar su desconocimiento con el tamaño de su empresa. "Si puedo decir algo, y esto no es una excusa, el News of the World representa menos del 1% de mi compañía y tenemos 53.000 empleados en todo el mundo que son orgullosos y éticos".

Así las cosas, ha rechazado tener "la responsabilidad última" de todo lo sucedido, responsabilizando de ello "a las personas en las que confié para dirigir (el diario) y en las personas en las que ellos confiaron".

Asimismo, ha reconocido que le ha conmocionado el caso de la adolescente desaparecida de cuyo buzón de móvil borraron los periodistas de su diario algunos mensajes generando en sus padres falsas esperanzas de que estuviera con vida, y ha admitido que todo el escándalo está minando la "confianza" de los lectores de su grupo.

En lo que se refiere a las dimisiones dentro de News International, en particular la de la consejera delegada Rebekah Brooks, así como la de Les Hinton, director de News Corp en la época de las escuchas y hasta ahora director de Dow Jones, Murdoch ha afirmado haberlas aceptado a pesar de desconocer si estos estaban al tanto de la red de escuchas ilegales. La razón con respecto a Brooks es que "estaba muy angustiada".

Si hasta ahora los Murdoch habían negado las acusaciones de actividad delictiva dentro de su empresa es porque "la policía había cerrado la investigación". En los últimos días, la actuación policial se ha puesto en entredicho. Tanto el jefe de Scotland Yard como su número dos han dimitido debido a que oficiales aceptaron pagos del News of the World para no investigar las escuchas. El FBI ha abierto una investigación para intentar dilucidar la posible extensión de la red de escuchas a Estados Unidos. "No creo que ningún estadounidense se haya visto afectado", ha señalado Rupert Murdoch, "pero si así fuera proporcionaríamos apoyo al FBI".

Si en 2006 la corporación del magnate de 80 años pagó 600.000 libras a Gordon Taylor, el consejero delegado de la Federación inglesa de Fútbol, en un acuerdo extrajudicial para que este no revelara que su teléfono había sido pinchado, fue por el "asesoramiento jurídico que recibieron", según ha reiterado en varias ocasiones James Murdoch. Bajo esta premisa, ha justificado también los pagos realizados por la empresa al relaciones públicas Max Clifford, al que también se interceptaron las llamadas, a detectives privados y a empleados convictos por el caso de las escuchas en 2007. "Es habitual pagar algún tipo de gastos legales a los empleados", ha añadido, a la vez que ha señalado haberse sentido "sorprendido" cuando supo que la empresa estaba cubriendo esos gastos.

Los Murdoch han intentado leer un comunicado de disculpas a los parlamentarios, extremo que estos han rechazado. "Pueden enviarlo por escrito", han señalado.

Durante la comparecencia, que ha debido ser suspendida, Rupert Murdoch ha sufrido un intento de agresión por parte de un hombre que le ha rociado con espuma de afeitar al grito de ¡avaricioso!. El hombre ha sido detenido por la policía.