Vende 3.000 millones de euros

El Tesoro eleva el precio para colocar el máximo previsto en bonos

El Tesoro Público ha colocado hoy 3.000 millones de bonos a tres y cinco años, el máximo previsto, en una subasta que ha coincidido con la reunión del Consejo de Gobierno del BCE. El tipo de interés, sin embargo, se ha elevado.

Nueva prueba de fuego para el mercado de deuda. El Tesoro español ha conseguido colocar el máximo previsto en bonos a tres y cinco años. En total, ha vendido 3.000 millones de euros en una jornada en la que esperaba subastar entre 2.000 y 3.000 millones.

En los bonos a tres años, el organismo público ha colocado 1.500 millones a un tipo de interés medio del 4,291%, más alto que el de 4,037% de la anterior colocación celebrada en junio. El bid to cover ha sido de 2,29 veces. Asimismo, el Tesoro ha vendido 1.500 millones en bonos a cinco años a un precio de 4,871%, también ligeramente por encima del 4,549% de la subasta de mayo, mientras que el bid to cover se ha situado en 2,85 veces.

Por su parte, la demanda se ha situado en 7.712 millones de euros, con lo que ha superado en más de dos veces el importe finalmente adjudicado.

La emisión de hoy ha supuesto un nuevo examen para la economía española después de que el Tesoro volviera a superar con éxito el test del pasado 21 de junio, a pesar de las tensiones de la prima de riesgo de los días previos por la crisis de Grecia.

En aquella ocasión, logró colocar 2.988 millones de euros en letras a tres y seis meses, muy cerca del máximo previsto, situado en 3.250 millones de euros. Los tipos de interés ofrecidos supusieron un repunte en la subasta de letras a tres meses, pero bajaron ligeramente en el caso de la emisión a seis meses respecto a la última subasta de este papel.

En cuanto al resto de la eurozona, Portugal sufrió ayer un fortísimo varapalo, al llevar a cabo una subasta de deuda horas después de que Moody's rebajara la calificación de sus emisiones dos escalones dentro del perfil de bono basura. Aunque hace meses que los inversores parecen discriminar entre lo que supone invertir en un país u otro de la península ibérica, las turbulencias que atraviesan estos días los mercados dificultarán cualquier transacción que rodee a las emisiones soberanas de la periferia europea.