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El supervisor europeo le quita 2.200 millones a Bankia

Crecen las críticas contra las altas remuneraciones que pueden cobrar los tres principales ejecutivos de Bankia, Rodrigo Rato, José Luis Olivas y Francisco Verdú, que se repartirán un sueldo anual de 10,1 millones de euros, el 60% del mismo corresponderá a retribución variable. A una parte del Gobierno se le une CC OO, varios ex directivos de las cajas de ahorros y clientes de Bankia. Consideran que no es lógico que los gestores de este banco puedan cobrar salarios tan altos cuando el grupo ha tenido que recurrir a las ayudas públicas para capitalizarse.

Lo mismo sucede con las retribuciones de los ejecutivos de Banca Cívica.

Los responsables de las cajas siempre se han quejado de que sus funciones eran las mismas que la de sus homólogos de los bancos, pero su retribución era muy inferior. Ahora parece que han querido equipararse para lo bueno y para lo malo. "Serán más transparentes, pero también más costosos", afirmaba el viernes un ex alto ejecutivo de una entidad financiera, que como es lógico prefiere permanecer en el anonimato. Un directivo de un banco reconocía el jueves la diferencia salarial que ha existido entre un grupo y otro, pero también señalaba que en épocas de crisis lo mejor es no llamar la atención y más si tienes que pedir dinero público o apelar a tus clientes para recapitalizarte. "No es un buen momento para reclamar una igualdad por arriba cuando se está reclamando ahora lo contrario por parte del Gobierno, Europa y la sociedad en general", argumenta.

La nómina de Bankia

Mientras, el pasado 28 de junio los 28.000 empleados de Bankia (integrado por Caja Madrid, Bancaja, Caixa Laietana, y las cajas de Segovia, Ávila, Rioja y Canarias) cobraron su primera nómina unificada. Es decir, extendida por Bankia y no por sus cajas de origen. "En menos de un año lo que hemos cambiado. Nos hemos fusionado con cajas de distintas regiones que no tenían nada que ver, nos hemos transformado en banco, ahora vamos a cotizar y nos hemos convertido en la tercera entidad financiera del país en 10 meses. Es increíble", señalaba el martes un empleado de Caja Madrid.

Bancos y cajas, juntos pero no revueltos

El viernes fue el principio del fin de las cajas de ahorros. En un año estas entidades han sufrido la mayor transformación de sus 200 años de historia. La salida a Bolsa de Caixabank marcó el viernes un antes y un después, que se confirmará el día 20 con la salida a cotizar de Bankia y Banca Cívica. El Banco de España, no obstante, quiso adelantar la desaparición del sector de cajas y anunció el jueves la unificación de las estadísticas de las cajas y de los bancos para pasar a denominarse únicamente entidades de depósitos.

Pese a ello, las cajas quieren guardar la distancia con sus rivales y mantendrán sus propias estadísticas aunque hayan dejado de ser entidades sin ánimo de lucro para convertirse en bancos. Así, la CECA continuará publicando los datos de sus asociadas, aunque ya sean bancos, y la AEB hará lo mismo con sus socios. Lo mismo sucederá con las aportaciones a los Fondos de Garantía de Depósitos. Las cajas desembolsarán su dinero a su FGD y los bancos lo harán en el suyo.

Juntos pero no revueltos. Aunque parece que no será por mucho tiempo. Varias fuentes aseguran que todo es cuestión de un rato. En unos años, o incluso menos, todos serán bancos.

Crecen los suspensos en la banca española

Pero mientras que CECA y AEB siguen separados, en estos días les une un sentimiento común. Creen que la EBA (European Banking Authority), autoridad encargada de diseñar y homogeneizar la metodología que se está siguiendo en los test de estrés, se está dejando influenciar por países como Alemania, Francia o Reino Unido y se está penalizando a la banca española.

Uno de los grandes perdedores de la última decisión de la EBA de no incluir las provisiones genéricas y las subestándar como capital ha sido Bankia. Esta entidad había sumado 2.200 millones de estas provisiones como capital principal que ahora ha tenido que restarlas de este capítulo.

Inicialmente está previsto que los test de estrés se publiquen el viernes 15 de julio, pero el viernes por la tarde varios bancos recibieron un aviso de la EBA comunicándoles que podría adelantarse la fecha una semana o salir el día 13. En plena OPV de Bankia, de cualquier forma.

Eso sí, todos saben que los resultados de estos test serán mucho peores que los del pasado año. "Ya nos han comunicado que suspenderán bastantes, tanto españoles como del resto de Europa. Pero nos tememos que el número de entidades del país que no aprobarán será muy alto tras el cambio de criterio de la EBA. Nosotros sacábamos muy buena nota. Ahora incluso podríamos suspender por unas décimas", asegura un ejecutivo de una entidad financiera. La ministra de Economía, Elena Salgado, aseguró hace dos meses que todas las entidades españolas iban a aprobar estas pruebas. "Ahora no creo que se atreviese a repetir esta afirmación", asegura un banquero bastante enfadado con la forma en la que EBA está tratando a la banca española.