Cuatro bancos norteamericanos

La justicia italiana absuelve a los bancos imputados en la quiebra de Parmalat

El Tribunal Penal de Milán ha absuelto a Morgan Stanley, Bank of America, Deutsche Bank y Citigroup de la acusación de agiotaje (especulación abusiva) en la quiebra de la alimentaria italiana Parmalat en 2003.

Los jueces de la segunda sección penal del tribunal milanés han decidido absolver también a los seis trabajadores de estos bancos que estaban imputados en el proceso, según informan los medios de comunicación italianos. La Fiscalía de Milán había solicitado una sanción económica de 3,6 millones de euros para los bancos, además de imputar a los seis empleados a penas hasta un año y cuatro meses de prisión por la supuesta especulación abusiva.

El tribunal ha rechazado las tesis defendidas por la Fiscalía de Milán, que había acusado también al expropietario de Parmalat Calisto Tanzi y le reclamaba la confiscación de 120 millones de euros por presunta colaboración en el delito de agiotaje.

Parmalat, que llegó a ser el octavo grupo industrial de Italia, fue declarada en bancarrota tras descubrirse un "agujero" financiero de 14.500 millones de euros. Su quiebra afectó a unos 32.000 inversores.

Según la Fiscalía, las cuatro entidades divulgaron informaciones falsas con el fin de alterar el precio de los títulos de la alimentaria, contando con la complicidad de Tanzi, quien ya ha sido condenado a 18 y 10 años de cárcel en sendos procesos judiciales abiertos por la quiebra de la alimentaria en Parma y Milán, respectivamente.

Poco después de conocerse la noticia, Bank of America expresó, a través de un comunicado, su "satisfacción" por la decisión de los jueces y sostiene que "ninguno" de sus trabajadores conocía el "fraude de Parmalat". El banco americano culpa a "los directivos y algunos de los auditores" de la empresa italiana.

También en un comunicado, Citigroup, otra de las entidades imputadas, expresó su "alegría" por la absolución del Tribunal de Milán. Para la entidad financiera la sentencia confirma la versión que siempre ha defendido, la de que el propio banco había sido objeto de fraude por parte de Parlamat.

La multa económica solicitada por la Fiscalía de Milán para los bancos ascendía a 900.000 euros para cada entidad, mientras que el valor del dinero que se pedía confiscar variaba en cada caso y se correspondía con el importe del que supuestamente se pudieron beneficiar los bancos.

A Morgan Stanley le pedían 5.900.000 euros, a Deutsche Bank catorce millones, a Citigroup setenta millones y a Bank of America treinta millones.