Empiezan las negociaciones políticas

La "troika" impone las exigencias para el rescate a Portugal

Los próximos días serán decisivos para el futuro de Portugal. Hoy empiezan los primeros encuentros entre los representantes de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) con los políticos lusos para formalizar la ayuda a Lisboa. En la mesa se negociarán las exigencias necesarias para que el país tenga el rescate financiero.

Sede del  BCE
Sede del BCE

Un grupo de alrededor de 20 personas dirigido por Jürgen Kröger (CE), Rasmus Rüffer (BCE) y Poul Thomsen (FMI) está en Lisboa desde la semana pasada. En los últimos días, han recogido datos económicos para un diagnóstico detallado de la crisis portuguesa, incluso con reuniones en el Ministerio de Finanzas.

Sin embargo, ahora comienza el período más crítico. Mientras en la semana pasada CE, BCE y FMI solo recogieron números y cifras, a partir de hoy los extranjeros empezarán a proponer cambios en la política lusa. En la prensa del país vecino, Kröger, Rüffer y Thomsen están siendo llamados la "troika" - palabra rusa que designa una alianza de tres personajes que se unen en un esfuerzo para dirigir una entidad o llevar a término una misión.

En los próximos días, la "troika" tendrá reuniones con el Gobierno luso en funciones, además de con los partidos políticos. En los encuentros, serán establecidos los compromisos que Portugal deberá aceptar para la ayuda -sea cual sea el Gobierno tras las elecciones en los próximos meses. Serán negociados temas como los recortes en el presupuesto, reformas macroeconómicas y acciones para estimular la actividad económica.

Todos los compromisos - en general con metas trimestrales - estarán en un compromiso de entendimiento. Una vez listo, el documento será enviado a Bruselas, donde tiene que ser aprobado por los representantes de los 27 Estados miembros de la Unión Europea y, en los Estados Unidos, también por los directivos del Fondo Monetario Internacional.

En Portugal, la expectativa de las autoridades lusas es que el dinero del rescate deberá tener tres orígenes, con alrededor de tercio de cada fuente: la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (EFSF en sus siglas en inglés), Fondo Temporal de Rescate de la Zona Euro (EFSF) y del Fondo Monetario Internacional.