Tercer partido más votado

El avance de la ultraderecha en Finlandia amenaza los rescates europeos

El partido ultraderechista finlandés "Perussuomalaiset" (Verdaderos Finlandeses), obtuvo un 19% de los votos y 42 escaños en las elecciones celebradas ayer. Entrará así en el nuevo Gobierno de coalición y su postura antieuropeista complicará la aprobación del rescate al Portugal.

El partido conservador Kokoomus obtuvo el mayor número de votos con el 20,4% y 44 de los 200 escaños del Eduskunta (Parlamento). La principal fuerza de la oposición, el Partido Socialdemócrata (SDP) se alzó hasta el segundo puesto y logró el 19,1 por ciento de los votos y 42 escaños. Pero el auténtico vencedor fue el grupo ultraderechista "Perussuomalaiset" (Verdaderos Finlandeses). Mientras las dos primeras formaciones perdían escaños con respecto los últimos comicios, el partido del eurodiputado nacionalista Timo Soini mutiplicó por ocho su número de escaños hasta conseguir el16% de los votos y 39 diputados, convirtiendose así en la tercera fuerza política de Finlandia.

El avance de la formación ultraderechista complicará la formación del próximo Gobierno debido a sus posturas radicales y xenofobas. Afectará en especial a las cuestiones de política comunitaria dado la posición antieuropeista de los Verdaderos Finlandeses. El propio de Soini declaró durante la campaña electoral que no está dispuesto a participar en un Gobierno que diese luz verde a nuevos rescates financieros, incluido el portugués. Nada más conocer el resultado electoral, el líder populista lanzó un mensaje al partido vencedor y le advirtió de que las negociaciones entre los conservadores del Kokoomus, y los Verdaderos Finlandeses serán "muy complicadas".

"Ya se ha visto que el paquete de ayudas a Grecia e Irlanda no ha funcionado. Ahora las cosas van a empezar a hacerse de otra forma en Europa", anadió. Soini, conocido por sus visiones ultranacionalistas y euroescépticas, tuvo también duras palabras contra la UE, al afirmar que la Unión "ha fracasado, tenemos que gestionarla mejor".

El Gobierno saliente concedió más de 1.500 millones de euros en préstamos para contribuir al rescate financiero de Islandia, Grecia e Irlanda, a pesar del rechazo de buena parte de los partidos de la oposición. Asimismo, se comprometió con sus socios comunitarios a aportar 8.000 millones de euros en garantías al fondo de rescate temporal europeo (EFSF) y otros 12.500 millones al Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM).

Las negociaciones para ampliar y flexibilizar estos fondos de rescate quedaron en suspenso, precisamente, debido a las elecciones en Finlandia, cuyo Parlamento debe aprobar por mayoría cualquier medida de este calibre.

Dada la oposición de los Verdaderos Finlandeses al rescate portugués, lo más probable es que Katainen intente buscar otros socios, como los Socialdemócratas, los Verdes o los liberales del Partido Popular Sueco, según varios analistas.

"Finlandia siempre ha sido un país muy responsable, dispuesto a resolver problemas, no a crearlos, y estoy convencido de que el próximo Gobierno seguirá haciendo lo mismo", declaró Katainen.

Por primera vez desde la entrada de Finlandia en la Unión Europea (UE) en 1995, las políticas comunitarias centraron una campaña electoral y serán también un asunto clave en las negociaciones para la formación del próximo Gobierno, que por tradición dirige el partido más votado.