Opinión

El futuro se diseña, no se improvisa

En las últimas tres décadas se han escrito miles de libros de gestión empresarial. En los últimos tres años se han producido cambios que han hecho replantearse los modelos económicos y el impacto de los Gobiernos en el entorno empresarial. Hablando de tres, me gustaría compartir tres reflexiones.

La primera: ¿han servido tantas publicaciones, libros y metodologías para evitar la crisis que estamos afrontando? La mayor parte de las publicaciones son buenas o muy buenas, lo que sucede es que tienen una visión parcial de las organizaciones y nos han hecho pensar de forma especializada; lo que hace que el directivo o político visualice mentalmente departamentos, áreas, divisiones, ministerios incluso consejerías o concejalías y rara vez se ven las consecuencias de una acción en el resto de las áreas. ¿No sería más interesante trabajar en una visión integral de las organizaciones? ¿No sería mejor contar con directivos o políticos con visión de conjunto?

La segunda reflexión: ¿si estamos en una economía del conocimiento y no de medios de producción, ¿por qué seguimos apostando por la cantidad y no la calidad?, ¿por qué no valoramos más una empresa intensiva en conocimiento que en mano de obra? Esto se debe a que no hemos interiorizado la rápida evolución de los cambios y nos resulta difícil asimilar que lo que hace dos años era óptimo, ahora no vale. Creo que también estamos perdiendo de vista la importancia del conocimiento y digo conocimiento porque aunque proceda de la experiencia este se transmite y la otra desaparece con la persona.

Actualmente, las organizaciones necesitan talento y no imagen, porque antes gestionábamos y ahora tenemos que crear, innovar y trabajar mucho más; los modelos clásicos no funcionan. Hoy seguramente todos invertiríamos con más confianza en una organización de tamaño pequeño, muy especializada, con enorme conocimiento y crecimiento moderado, que en una empresa de tamaño grande en el sector de la construcción.

La tercera: ¿por qué no simplificamos la gestión? ¿Por qué no buscamos los tres pilares básicos? Las organizaciones deberíamos de trabajar en 1) personas; 2) procesos y 3) tecnología.

Las personas son el talento, el conocimiento, básicamente la organización. Los procesos son el hilo conductor de la organización. Siempre con visión de conjunto y de manera integral (esto serviría para romper la departamentalización). La tecnología es infraestructura de la organización y no una herramienta al servicio de un departamento o para el beneficio de un proveedor. Actualmente la tecnología es consustancial a cualquier actividad de la organización y debe responder no solo a la operación sino a la organización en su conjunto.

En los tres últimos años las organizaciones dedicaban mucho tiempo a reuniones, comités, seguimientos, viajes y teníamos muchos recursos para actividades que quizás no resultaban rentables, pero como todos más o menos crecían y no escaseaban los dineros, no había mucho que cuestionar… Pero en estos momentos el panorama es muy diferente, perdemos clientes, los márgenes no son como antes, tenemos colegas que les falta financiación y lamentablemente muchas organizaciones y profesionales tienen que volver a empezar, a todos ellos les deseo los mayores ánimos y sobre todo la confianza de que con ilusión y trabajo se pueden hacer nuevos desarrollos y siempre puede aparecer una nueva oportunidad donde menos la esperamos.

Las preguntas y apuntes anteriores pretenden ayudarnos a dedicar tiempo al pensamiento y la reflexión, las herramientas de gestión son las mismas, lo importante es la innovación en el enfoque, pues estamos viviendo un momento empresarial y económico que provocará entornos muy diferentes a los tradicionales. En mi opinión, el simplificar la gestión ayuda a tener visión de conjunto y permite abordar más rápido y de manera más flexible los cambios.

Antonio Otero. Presidente del Grupo Futuver