La segunda caída del grupo familiar

Bombones, hoteles y un club de fútbol al borde del abismo

La crisis del grupo afecta a compañías españolas centenarias.

Qué pensarían hoy los monjes del Monasterio Trapense de Palencia si vieran en qué situación se encuentra la producción del chocolate que ellos, a finales del siglo XIX, comenzaron a elaborar y que hoy vende el grupo Nueva Rumasa bajo la marca Trapa.

O qué diría aquel aristócrata irlandés, William Garvey, que en la segunda mitad del siglo XVIII arribó a las costas de Cádiz tras salvarse de un naufragio, se casó con una española y fundó las bodegas Garvey, si supiera que las bodegas que creó han sido empleadas recientemente por la familia Ruiz-Mateos para garantizar la rentabilidad de unos extraños pagarés.

Y qué pensaría hoy la familia Elgorriaga, que abrió en 1770 una chocolatería en Guipúzcoa, o los vecinos del barrio de Vallecas, que alumbraron en 1924 al club Rayo Vallecano, si pudieran asomarse a los periódicos de estos últimos días.

La crisis del grupo Nueva Rumasa, que ha llevado a la familia Ruiz-Mateos a solicitar amparo concursal para diez de sus sociedades, es la crisis de un grupo de compañías que ya forman parte de la historia empresarial española.

Alimentación

El núcleo corporativo de Nueva Rumasa lo componen sus empresas de alimentación. De las diez empresas en situación preconcursal, ocho se dedican a este sector. Nueva Rumasa asegura en sus folletos publicitarios que sus empresas de alimentación se engloban bajo el Grupo Dhul, pero lo cierto es que el entramado societario de la familia Ruiz Mateos no cuelga de una sola compañía; es decir, no existe un grupo que englobe a las ocho empresas de alimentación controladas por el grupo familiar. Incluye un entramado de 117 empresas, con unos 10.000 empleados. Según la información aportada por Ruiz-Mateos, sus empresas de alimentación facturan unos 1.000 millones de euros al año.

La láctea Clesa, fundada en 1943, debía a finales de 2009 cerca de 300 millones de euros, según las cuentas presentadas en el Registro Mercantil, firmadas por Javier Ruiz-Mateos Rivero. Dhul, con 40 años de historia, acumulaba al cierre de ese mismo año deudas por casi 135 millones; las cuentas de Dhul vienen firmadas por otro de los hijos de José María Ruiz-Mateos, Javier Ruiz-Mateos Rivero.

El grupo bodeguero Garvey presenta sus resultados bajo la denominación de Complejo Bodeguero Bellavista; en 2009 acordó con Hacienda un aplazamiento en el pago de una deuda de nueve millones de euros por impuestos garantizada con un activo inmobiliario perteneciente a otra empresa de la familia.

Carcesa es otra de las empresas emblemas de la familia Ruiz-Mateos. Es la compañía fabricante del paté Apis y es la misma empresa que el grupo utilizó en 2009 para emitir pagarés de importe mínimo de 50.000 euros. Según las cuentas presentadas al Registro Mercantil, el fabricante de Apis prestó a empresas de la familia 124,3 millones de euros, lo que representa prácticamente la totalidad de su deuda; la compañía empleaba en 2009 a 285 personas.

Quesería Menorquina, que debía 33 millones de euros al finalizar el ejercicio 2009, es propietaria de las marcas Tranchettes y Santé. Hibramer es la compañía del grupo dedicada a la explotación avícola, emplea a 137 personas y en 2008, último ejercicio auditado, debía casi 60 millones de euros.

Chocolates Elgorriaga facturó en 2008 algo más de nueve millones y contaba con una plantilla de 74 personas; prestó seis millones de euros a empresas participadas. De la compañía Trapa no ha sido posible localizar las cuentas presentadas en el Registro Mercantil desde el año 1998.

Hoteles

La familia Ruiz-Mateos agrupa sus intereses hoteleros bajo la marca Hotasa. Según la Memoria del año 2009 del grupo Nueva Rumasa, que el jueves la familia Ruiz-Mateos entregó a los medios que acudieron a la rueda de prensa que concedieron para comunicar la entrada en situación preconcursal de diez de sus compañías, Hotasa cuenta con 20 hoteles "valorados en más de 529 millones de euros". No obstante, en el Registro Mercantil las cuentas entregadas por las sociedades Hotasa y Nueva Hotasa no se corresponden con un grupo hotelero de la entidad que se le supone a un conglomerado con 20 hoteles. Las cuentas de esas empresas en el registro indican beneficios por debajo de los 8.000 euros y un patrimonio inferior a los cuatro millones. Según la información aportada por Ruiz-Mateos, el negocio hotelero del grupo facturó en 2009 más de 83 millones "lo que supone un crecimiento del 85,8% respecto al año anterior".

Este diario trató el viernes de ampliar y confirmar los datos de las empresas de Nueva Rumasa localizados en el Registro Mercantil con la compañía, pero no fue posible.

Las claves de la crisis de Nueva Rumasa

1. ¿Qué significa que el grupo haya solicitado amparo concursal?

Nueva Rumasa ha solicitado la entrada de 10 de sus compañías en el punto 5.3 de la Ley Concursal. Esto significa que la compañía ha reconocido ante el juez su situación de insolvencia y que dispone de hasta cuatro meses para negociar un convenio de acreedores evitando en ese periodo que un acreedor inste su concurso.

2. ¿Quién cobra primero si la empresa entra en concurso?

Tienen prioridad los acreedores cuyos préstamos tengan garantías, como por ejemplo una hipoteca. Después, van los trabajadores, la Seguridad Social y Hacienda. Los tenedores de bonos o pagarés como los emitidos por Nueva Rumasa para inversores van después, al mismo nivel que los créditos sin garantía.

3. ¿Cuál es el papel como regulador de la CNMV en este caso?

Desde que Nueva Rumasa empezase a publicitar sus pagarés, la CNMV ha tratado por todos los medios de controlar la colocación de unos productos sin las garantías habituales en las inversiones. Incluso se modificó la Ley del Mercado de Valores. Ello no ha evitado que al menos 5.000 inversores hayan depositado 140 millones en el grupo.

4. ¿Cuál es la compañía que engloba a las empresas de la familia?

Nueva Rumasa solo es la sociedad holding tenedora de las participaciones en las filiales. El grupo no comunica resultados consolidados, por lo que haría falta extraer las cuentas de 117 empresas del Registro Mercantil -muchas de ellas sin actualizar- para obtener una fotografía fidedigna de su situación patrimonial.

5. ¿Cuál es la deuda de las empresas del grupo?

Al no estar constituido como holding, los pasivos totales del conglomerado de la familia Ruiz-Mateos son difíciles de estimar. La deuda bancaria se aproxima a los 700 millones, según ha comunicado el grupo, pero a esta cantidad hay que sumar las deudas derivadas de préstamos concedidos entre empresas del mismo grupo.

6. 28 años después de la nacionalización de Rumasa

La primera crisis de Ruiz-Mateos se remonta a los años ochenta, cuando el primer Gobierno socialista aprobó un real decreto de expropiación del Grupo Rumasa tras destapar un agujero patrimonial de más de 111.000 millones de las antiguas pesetas. Fue el 23 de febrero de 1983. El Gobierno argumentó la reiterada falta de auditorías externas a los bancos del grupo y de sus sociedades, así como la obstrucción a la actividad del Banco de España. A partir de ahí comenzó una larga batalla judicial que se prolongó hasta 1997, año en que el empresario jerezano fue absuelto por la Audiencia Nacional después de ser acusado de dos delitos de falsedad. No obstante, el Tribunal Constitucional respaldó la actuación del ejecutivo en cinco ocasiones, la primera de ellas en 1986.

7. ¿Cómo ha creado Ruiz-Mateos su Nueva Rumasa?

En dos años la familia Ruiz-Mateos ha construido un gigante de la alimentación. La primera gran compra se produjo en 2007. Nueva Rumasa pagó 188 millones de euros por Clesa, Cacaolat y Ryalcao, que pertenecían a otro grupo con problemas, Parmalat. En 2008, aprovechó desinversiones de la multinacional Kraft y compró dos marcas de tomate triturado y zumos de renombre, Apis y Fruco. En marzo de 2009 inició su aventura en el sector hotelero, con la adquisición de dos establecimientos al grupo H10. En septiembre se hacía con la planta de Kraft en Mahón, y con las marcas Tranchettes, Santé y Quesilettes. A finales del pasado año adquiría la pacense Cárnicas Oliventinas, con financiación de la Caja de Almendralejo.

8. Opas y OPV, proyectos que quedaron en el camino

Nueva Rumasa quiso sacar a cotizar a Cacaolat en la primavera de 2010 al Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Paralelamente intentó entrar en el capital del grupo alimentario Sos, con ofertas que valoraban la compañía por debajo de su valor de mercado. Ambos proyectos se quedaron al final en el camino.

Aspirante a Primera División

El equipo de fútbol Rayo Vallecano es otra de las sociedades de Ruiz-Mateos que se ha acogido al punto 5.3 de la Ley Concursal. El equipo es uno de los favoritos este año para ascender a Primera División. El matrimonio José María Ruiz-Mateos-Teresa Rivero ha controlado el Rayo Vallecano desde 1991. La esposa de Ruiz-Mateos es su presidenta desde 1994.

De acuerdo al último ejercicio presentado, 2008-2009, el Rayo Vallecano contaba con fondos propios negativos por valor de 8,3 millones. Esa temporada destinó más de seis millones al pago de salarios.

Los principales acreedores del equipo de fútbol son Hacienda y la Seguridad Social, que reclamaban 21,68 millones euros correspondientes a los ejercicios comprendidos entre 2004 y 2008.

De esa cantidad, 14,4 millones eran en concepto de IRPF, otros 2,8 millones por IVA y 2,19 millones más correspondían deudas contraídas con la Seguridad Social. La Administración Tributaria también había determinado que el equipo contrajo entre 2000 y 2002 una deuda de 9,03 millones de euros por IRPF.