Cambio de escenario en el sector

Ferrovial pide que se retire la orden de venta de sus aeropuertos británicos

Ferrovial ha apurado el plazo que dio la Comisión británica de Competencia a su filial BAA para argumentar el cambio de escenario que ha sufrido el negocio aeroportuario en Reino Unido. Hoy tiene prevista la entrega de un informe al regulador con el que busca que se revoque el mandato de venta sobre su aeropuerto de Stansted y un segundo activo en Escocia.

El camino de reducción de deuda y nuevas inversiones que se ha marcado Ferrovial, a partir de la rotación de activos, tendrá entre sus próximos hitos la venta del aeropuerto de Stansted, el tercero por volumen de tráfico en Reino Unido y el segundo mayor activo de la filial BAA. Pero la empresa quiere impedir a toda costa que se le marquen los plazos de la desinversión. Una posición que defenderá hoy ante la Comisión de Competencia británica (CC por sus siglas en inglés).

Este órgano dio dos años a BAA, cuando ésta era propietaria de siete aeropuertos en suelo británico, para desprenderse de tres aeródromos en pos de una mayor pugna comercial: dos en Londres (Stansted y Gatwick) y uno en Escocia (Glasgow o Edimburgo). Hasta ahora la subsidiaria de Ferrovial ha soltado Gatwick, en octubre de 2009, por 1.657 millones y con un impacto contable negativo de 408 millones.

A la vista de ese antecedente, BAA trata de convencer a Competencia de que retire el citado mandato de venta, sobre el que empresa y regulador mantienen un litigio en los tribunales. A pesar de ese enfrentamiento, la CC anunció en noviembre que se está replanteando las condiciones que impuso en marzo de 2009 a BAA.

El grupo planea traspasar Stansted, pero quiere evitar plazos obligatorios

El detonante de ese giro reside en los cambios que ha padecido el negocio aeroportuario en los 18 meses que han pasado desde que se ordenaron las desinversiones.

En este contexto, tanto la filial de Ferrovial como el resto de implicados, desde aerolíneas a consumidores, han podido mostrar sus puntos de vista hasta hoy, 15 de diciembre.

Argumentos

Ferrovial y BAA han trabajado el documento de forma conjunta y la semana pasada celebraron reuniones internas para rematar el alegato de defensa. Según fuentes cercanas al documento, bajo el punto de vista de las empresas la venta de Gatwick y la cancelación de los planes de expansión en Heathrow y Stansted son suficiente causa como para frenar cualquier exigencia que deteriore el negocio de BAA.

El cambio de Gobierno en Reino Unido dio al traste con la construcción de la tercera pista de Heathrow, inversión de más de 7.600 millones -a los que se sumaban 2.200 millones de la sexta terminal- que BAA iba a acometer a partir de 2015, recuperando el capital a través de las tarifas reguladas de ese aeropuerto londinense. En cuanto al aeródromo vecino de Stansted, igualmente regulado, también quedó en la cuneta el plan de la segunda pista.

Se trata de dos contratiempos de los que se ha responsabilizado a la crisis y que Ferrovial ha tenido que asumir sin derecho a réplica. La ausencia de una tercera pista frena la ampliación del saturado Heathrow. El gran activo de BAA (le debe el 62% de las ventas y el 63,5% del Ebitda) opera al 98% de su capacidad.

NATS puede venir a operar en España

El escueto 4% que BAA, filial de Ferrovial para la operación de aeropuertos, controla en la empresa NATS va a tornarse estratégico para el grupo español.

NATS es la firma encargada del control del tráfico aéreo en Reino Unido. Todo un aliado de BAA con el que diversas fuentes afirman que Ferrovial está trazando una alianza para competir en España por la liberalización de los servicios de control de torre.

El ministro de Fomento, José Blanco, anunció ayer que en 2011 se sacará a concurso la gestión del control aéreo de 13 aeropuertos, sumándose el resto a partir de 2012. La primera fase del proceso afectará a las torres de control de los aeropuertos de Alicante, Valencia, Ibiza, La Palma, Lanzarote, Fuerteventura, Sevilla, Jerez, Sabadell, Cuatro Vientos, Vigo, La Coruña y Melilla.

De vuelta al papel que puede jugar NATS, en verano se especuló con la posible puesta en venta del 4% del capital por parte de BAA. Un extremo que ahora, con el giro que está dando el sector aeroportuario en España, estaría descartado.