La canciller alemana garantiza la solidaridad en Europa

Merkel define el nuevo modelo de rescate ante su Parlamento

La canciller alemana, Angela Merkel, definió hoy ante el Bundestag, el parlamento germano, los nueve puntos en los que debe basarse el nuevo mecanismo permanente de rescate que sustituirá a partir de 2013 el elaborado con urgencia para hacer frente a la crisis griega.

La canciller apeló a la "responsabilidad" y a la "solidaridad" europea para explicar la necesidad de establecer formalmente una fórmula europea que asegure la estabilidad de la moneda común y refuerce a la Eurozona. "Nadie en Europa será dejado solo", afirmó Merkel en su intervención parlamentaria previa a la cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea (UE), que se celebrará mañana y el viernes en Bruselas.

Entre los nueve puntos, enumerados por la canciller, destacan las exigencias iniciales alemanas de que el sector privado participe en el mecanismo de rescate permanente y la obligatoriedad de que la concesión de ayudas esté condicionada a severos planes de ajuste presupuestario y fiscal.

Además, Merkel subrayó la importancia de que en la fórmula de ayudas financieras definitiva se encuentren representados de forma permanente y con capacidad de decisión el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Comisión Europea (CE).

La canciller señaló asimismo que el mecanismo permanente deberá emplearse "exclusivamente" para rescatar a países pertenecientes a la zona del euro y en el supuesto de que su caída ponga en riesgo "la estabilidad del conjunto de la Eurozona". "El rescate debe ser el último recurso", apostilló Merkel, quien subrayó que no hay alternativa a la moneda única y afirmó que "el euro ha demostrado estar a prueba de crisis".

No obstante, la jefa del Gobierno federal apuntó que entre los financiadores del mecanismo de rescate podrán toman parte países que no comparten la moneda común, como ha sucedido en el caso del rescate de Irlanda. Merkel aseguró que la necesidad de incluir estos nueve puntos era compartida por Alemania y Francia, los dos mayores contribuyentes de la UE, y cuyos líderes se reunieron el viernes para preparar la cumbre de Bruselas.

Merkel aprovechó su intervención también para volver a rechazar en público la propuesta de emitir títulos de deuda comunes o eurobonos. "Los denominados eurobonos no son la solución. Lo que necesitamos es más armonización y más competitividad", argumentó.