Conflicto en el espacio aéreo

Sebastián cree que el caos no dañará la marca España por la "eficacia" mostrada

La imagen exterior de España no se verá afectada por el caos aeroportuario del pasado viernes, según el ministro de Industria Miguel Sebastián, gracias a que el Gobierno actuó de forma "eficaz y contundente", lo que evitará que haya cancelaciones de reservas en los próximos días.

La marca España saldrá indemne del caos aeroportuario que bloqueó por completo el tráfico aéreo el pasado viernes. Es la opinión del ministro de Industria, Comercio y Turismo, Miguel Sebastián, quien aseguró ayer que no prevé que se produzcan cancelaciones a raíz de los sucesos, gracias a la "credibilidad" conservada ante los touroperadores europeos, en un momento en el que la solvencia del país despierta dudas en los mercados internacionales.

El ministro aseguró en una comparecencia ante los medios que la prensa extranjera se ha hecho eco de la forma "eficaz y contundente" con la que actuó el Gobierno al promulgar estado de alarma el sábado y que, en su opinión, evitó que un "grupo de personas chantajee a la población".

Es más, Sebastián reafirmó el compromiso de que no se volverán a producir hechos como los de la semana pasada. "Vamos a ver si hay cancelaciones de aquí a Navidades, pero esperamos que no las haya, porque es claro el compromiso de que esto no se va a volver a ver ni en Navidades ni después", manifestó tras una primera reunión con responsables de Turespaña en la sede del ministerio.

Sebastián recalcó que el estado de alarma tiene un carácter excepcional. Sin embargo, el Gobierno no descarta prorrogarlo una vez venza su plazo el próximo 19 de diciembre. No hay, en todo caso, una decisión tomada, y será el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien dé más detalles en la comparecencia parlamentaria programada para mañana, en la que dará cuenta de lo sucedido y de la actuación del Ejecutivo.

Hasta finales de mes

Sebastián no solo retrasó hasta este jueves la obtención de los primeros datos fiables, una vez haya concluido el puente. Incluso minimizó el impacto que haya podido tener el comportamiento de los controladores sobre la llegada de turistas a nuestro país. En diciembre se esperan 2,8 millones de viajeros de otros países, pero sobre todo entre los días 20 y 30 del mes, por lo que "el impacto sobre turistas extranjeros es lógicamente menor".

En cuanto a los turistas nacionales, recordó que el 90% no se ha visto afectado, ya que solo el 10% iba a utilizar el avión este puente. Destacó también el "impacto limitado en turismo rural, urbano y de estaciones esquí". Eso sí, los principales perjudicados han sido los dos archipiélagos y los restantes destinos costeros.

El ministro estableció un símil con las consecuencias del volcán islandés en abril y aseguró que el daño será "significativamente menor". "No se pueden pedir responsabilidades a un volcán", pero sí a los controladores aéreos. "Los responsables de esta situación son los que la han creado", manifestó.

Sebastián consideró por último que estos incidentes "no debería afectar" a la privatización anunciada por el Gobierno del 49% del gestor español de aeropuertos, AENA, dado que los hechos han constituido un "episodio salvaje pero reducido en el tiempo".

El titular de Industria también rechazó que haya habido cálculos por parte del Gobierno para aprobar el real decreto-ley sobre los horarios de los controladores justo antes del puente. En este sentido, afirmó que "nadie" del Consejo de Ministros del viernes "esperaba" unos paros de este calibre.

Las estimaciones, "prematuras"

El ministro Miguel Sebastián restó ayer credibilidad a las primeras estimaciones llevadas a cabo por distintos agentes económicos, a las que calificó de "prematuras y precipitadas", y aseguró que "habrá que esperar" a que finalice el puente de la Constitución", que se prolonga hasta hoy, para hacer un "balance real".

El pasado día 4, las agencias de viajes calcularon que el sector turístico español dejará de ingresar unos 250 millones de euros. Ayer, la Asociación Catalana de Agencias de Viajes (ACAV) anunció que las pérdidas de las agencias de viajes y touroperadores se situarán en torno a los 350 millones, aunque se trata de una cifra provisional. El sector aeronáutico no quiere efectuar una valoración oficial hasta mañana. No obstante, fuentes del sector indicaron a Efe que se podría hablar de una pérdida de ingresos de cerca de 100 millones, a los que habría que sumar los gastos derivados de la atención a los pasajeros, tanto su traslado a los hoteles como el servicio dado en los aeropuertos y la búsqueda de transporte alternativo.