Estados Unidos

Obama presiona para mantener las ayudas a millones de parados

El 41% de los desempleados de EE UU son de larga duración. La mayoría recibe una extensión del subsidio de paro que el Congreso renueva desde hace meses, como suele hacer durante las crisis. Ahora, la minoría republicana impide otra extensión. La Casa Blanca está presionando para mantenerlas.

La Casa Blanca está tratando de maniobrar para evitar que las extensiones de ayudas a los desempleados lleguen a su fin. Se trata de unos subsidios federales diseñados para tiempos de crisis con el objetivo de reforzar la escasa red social. De momento, Obama ha ido perdiendo el pulso que mantiene para ello con la minoría republicana, que se niega a ampliar estas ayudas debido a que creen que no hay dinero para pagarlas a no ser que se recorten otros gastos.

El debate de fondo, no obstante, es el mantenimiento o no de los recortes fiscales de George Bush para las rentas altas, algo por lo que abogan los conservadores y que les está llevando a bloquear el resto de las negociaciones. Las rebajas de Bush caducan el 1 de enero y Obama quiere mantenerlas solo para las rentas medias y bajas. Las prestaciones de paro son un arma de negociación.

Pero por ahora hay víctimas de este desencuentro en Washington. El 30 de noviembre empezaron a caducar las primeras extensiones de las ayudas y dos millones de personas las perderán en diciembre si no hay acuerdo. Siete millones en un año.

Los subsidios que trata de mantener el presidente se activan una vez que se acaban las 26 semanas de prestación de paro (unos 300 dólares semanales) a la que tienen derecho los trabajadores y por la que cotizan las empresas en cada estado. Uno de ellos, la Compensación de Urgencia para el Paro se estableció en el último año de Bush, la otra, la Extensión de Prestaciones se creó con el estímulo fiscal de Obama. Hasta 14 millones de personas se han beneficiado de ellos directamente y a octubre de este año cinco millones de parados las han percibido semanalmente.

Ayudas prerrecesión

El Consejo de Asesores Económicos (CEA) del presidente ha presentado un estudio que detalla que devolver las prestaciones de paro a la época de prerrecesión haría perder un tercio de los ingresos de los hogares en los que haya más trabajadores, o el 90% si no los hay. Además, la economía podría resentirse porque la caída en el consumo se traduciría en una pérdida de 600.000 empleos y una caída del 0,6% del PIB.

Según la CEA estos subsidios han permitido mantener 800.000 empleos, aupar el PIB un 0,8% y recuerdan que las prestaciones extraordinarias se activan desde 1957 cuando hay una fuerte crisis.

Los conservadores dicen que las ayudas disuaden a quienes las perciben de buscar empleo pero desde la CEA se recuerda que si antes de la recesión había un puesto de trabajo por cada 1,5 demandantes de empleo, ahora, con el paro en el 9,8%, hay cinco personas para un puesto.

El ejemplo español: el fin de los 426 euros

La disminución de ayudas a los parados por razones presupuestarias no está siendo un asunto exclusivo de EE UU sino de buena parte de los países desarrollados. El Gobierno español dio el pasado viernes el visto bueno a no prorrogar la ayuda de los 426 euros para los parados que hayan agotado su prestación por desempleo. De esta forma, este programa finalizará el próximo mes de febrero. Es una de las muchas medidas puestas en marcha para salir de la crisis por José Luis Rodríguez Zapatero y que se ha encontrado con la crítica de los sindicatos.

Hasta septiembre, 688.894 personas pudieron beneficiarse del programa que ha costado 1.392 millones de euros con cargo a las arcas del Estado. Con ello, el Gobierno quiere asegurarse que alcanza su objetivo de reducción del déficit fiscal.