Problemas en el Airbus A380

Qantas celebra que Rolls-Royce asuma la responsabilidad por los fallos aéreos

La aerolínea australiana Qantas celebró hoy que el fabricante británico Rolls-Royce haya aceptado la responsabilidad por el fallo mecánico que provocó el aterrizaje de emergencia de un Airbus A380, el pasado 4 de noviembre.

"Han identificado la causa del fallo, esta fue que se incendio el aceite en una turbina del motor, tal y como dijimos nosotros previamente", señaló el consejero delegado de Qantas, Alan Joyce.

El jueves pasado, la compañía aérea australiana aseguró que los A380 no volverán a volar hasta que estén "completamente seguros" de que pueden operar con total seguridad.

La investigación, abierta tras el incidente que obligó a un Airbus de Qantas a realizar un aterrizaje forzoso en Singapur, ha revelado que algunos motores pierden aceite.

Roll-Royce informó esta semana de que el problema es "específico del motor Trent 900".

Qantas no ha hablado aún de la posibilidad de recibir compensación económica por las pérdidas sufridas porque están "concentrados en trabajar en asociación con Rolls-Royce", indicó Olivia Wirth, una portavoz de la aerolínea, a la cadena de televisión ABC.

Wirth señaló que el incidente no ha hecho cambiar de opinión a Qantas sobre la idoneidad del A380 en su flota y afirmó que seguirán adelante con la adquisición de 14 aviones de este modelo, que ya tienen pedidos a Airbus.

Al día siguiente del incidente con el A380, un Boeing 747-400 de la misma aerolínea y que efectuaba el mismo vuelo, Singapur-Sídney, regresó a tierra tras despegar de la ciudad-Estado por un problema mecánico en uno de sus motores.