También demora el lanzamiento de su nuevo A-350

El accidente de Qantas retrasa los planes de Airbus para el A-380

La explosión de un motor en uno de los A-380 de Qantas en pleno vuelo tendrá un impacto negativo sobre las entregas del superavión previstas por Airbus para el año que viene. Además, la filial de EADS ha decidido retrasar medio año la primera entrega de su nuevo A-350 para evitar posibles problemas técnicos.

La explosión registrada en uno de los motores de Rolls-Royce de un A-380 de la australiana Qantas va a tener consecuencias prácticas para Airbus, más allá del impacto negativo que el accidente supone para su imagen corporativa. El viernes, durante la presentación de resultados de la matriz EADS, el presidente de Airbus, Tom Enders, advirtió que la revisión de los motores Trent 900 de Rolls-Royce ya operativos que se va a poner en marcha probablemente impedirá al fabricante aeronáutico cumplir el objetivo de entregas del superavión previsto para el año que viene.

Rolls-Royce (que controla un 46,8% de la española ITP) informó el viernes que el origen de la explosión es un "componente concreto" en el área de la turbina del motor. El fallo de esta pieza provocó un incendio y el desprendimiento de uno de los discos de la turbina intermedia. Una vez detectado el problema, el grupo británico va a proceder a cambiar el módulo que provoca el fallo en todos los motores ya fabricados.

En la actualidad, de 37 aviones A-380 en servicio, 21 vuelan con el Trent 900, operados por Qantas, Singapore y Lufthansa. El resto cuentan con un motor alternativo fabricado por una joint venture de General Electric y Pratt & Whitney.

Tom Enders explicó el viernes que Airbus ya ha entregado este año 16 unidades del superavión y que tenía listas otras seis para hacer llegar a sus clientes, superando el objetivo de 20 entregas planeado inicialmente (el doble que el año pasado). Este objetivo puede verse afectado ahora por el programa de revisión de los motores y con toda seguridad va obligar a revisar las previsiones para 2011. Esto afectará a los ingresos de la compañía, ya que los fabricantes reciben cerca del 70% del precio de compra de los aviones en el momento de su entrega.

Demoras adicionales

Los responsables de Airbus también anunciaron una demora en la primera entrega del nuevo A-350, su actual proyecto estrella. El primer avión no llegará a los clientes hasta "la segunda mitad de 2013", frente a la última previsión que hablaba de junio-julio.

La empresa considera que el programa del A-350 sigue siendo muy exigente desde el punto de vista técnico y ha decidido darse un mayor margen de tiempo para evitar problemas. El avión lleva motores Trent XWB de Rolls-Royce.

Respecto a los resultados de EADS hasta septiembre, el grupo ganó un 32% menos pese a la mejora del mercado, por la debilidad del dólar frente al euro. Según el grupo, el A-400M arroja 60 millones de pérdidas en el año. El objetivo de pedidos y entregas de aviones comerciales para 2010 se revisa al alza, hasta las 500 unidades en ambos casos.