Secretos de despacho

Tradición sanitaria en QMS

Eduardo Serrat cuida los detalles y utiliza la decoración para mostrar sus referentes.

Unas litografías originales de El enfermo imaginario, la última comedia del dramaturgo francés Molière, cuelgan de una de las paredes del despacho de Eduardo Serrat de la calle Balmes de Barcelona. "Me las regalaron y siempre han ido conmigo. Esta obra de teatro es un gran referente para un médico". Nacido en 1959, Serrat es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), y entre sus títulos también destaca un máster en Gestión y Administración Sanitaria Hospitalaria por la Universidad París Dauphine (Francia).

El director gerente de los centros médicos de Quality Medical Service (QMS) es un detallista y pretende mantener viva la tradición médica en su lugar de trabajo. QMS, filial de Aegon, se dedica a la asistencia médica. Cuenta con clínicas en Barcelona y Madrid, y un cuadro de más de 100 especialistas. En 2009 atendió a 35.000 pacientes y dispone de 20 consultas médicas. La compañía está inmersa en un plan de crecimiento para abrir en Navarra, Galicia, País Vasco y Levante. "Estamos ganando cuota de mercado", remarca Serrat. "Al final, en este sector quedaremos los que gestionamos con más cabeza", apostilla.

"Me parece importante rodearme de un entorno sanitario. Me fijo mucho en las cosas, por lo que creo que hay que ser muy cuidadoso. Esto viene de cuando ejercía de médico. Todo el mundo se fija en las manos de un cirujano. Si usted me tiene que operar, ¿haber cómo tiene las manos? De alguna forma, esto te obliga a ser ordenado y aplicado". Las oficinas de QMS están al lado de los consultorios. "Es relevante estar cerca de la actividad real de la empresa. A veces tengo que pasear por el centro porque entran médicos nuevos y existen proyectos frescos que hay que tratar rápidamente".

Los referentes de Eduardo Serrat en su trayectoria profesional no acaban con las litografías de Molière. Al lado de su mesa de trabajo, perfectamente ordenada, resaltan tres marcos con fotografías de los ex presidentes de la Generalitat catalana, Jordi Pujol, de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza, y del fundador del Instituto Dexeus, Josep Maria Dexeus. "Es innegable el prestigio de estas tres figuras y de los valores que representan", sentencia. No en vano, Serrat trabajó durante varios años como consejero delegado en USP Instituto Universitario Dexeus.

Serrat es vicepresidente de Unicef Cataluña, habiendo participado en diversas campañas sanitarias y educativas en países del África subsahariana. "De más joven ya había colaborado con Unicef, a través del voluntariado. Incluso visité la sede de la organización en Ginebra en mi época de estudiante en París. Cuando haces esto, te marca para siempre. Después, me propusieron la vicepresidencia", argumenta. También colabora con la Fundación Vicky Sherpa en el apadrinamiento de niños de India y Nepal. "La verdad es que todo esto me quita bastante tiempo". Intenta compaginar esta actividad altruista con jornadas laborales de 10 horas. "Lo primero es el trabajo, queda claro. Pero, también es cierto que intento tener mi tiempo. Para que la empresa se gestione correctamente no tienes que estar siempre en el despacho. Además, yo delego bastante en mi equipo".

Y a pesar de todo, busca sitio para la práctica del deporte. "Y para estar con la familia", añade. "Me gusta mucho la Fórmula 1, aunque yo viajo en moto. Ver como la gente trabaja en equipo, todo el engranaje de las carreras, me encanta". Sus aficiones son la bicicleta de montaña, el tenis, la vela y el esquí extremo. "Intento escaparme alguna tarde. Me conozco a la perfección los caminos de Collserola", la sierra que limita Barcelona con el Tibidabo y las comarcas del Vallès. "Lo más fácil es practicar el tenis, pero a veces conseguimos organizar con una decena de personas escapadas de cuatro o cinco días, o incluso una semana, para practicar esquí extremo en Canadá, por ejemplo". Esto, cuando el trabajo lo permite. "El año pasado fallé yo, pero ahora estamos preparando para febrero próximo visitar Colorado (Estados Unidos) entre 12 y 15 aficionados. Ya veremos qué pasa".

Una pieza de museo con valor simbólico

La voluntad de llenar su despacho de elementos relacionados y que recuerdan la profesión médica es una constante en el discurso de Eduardo Serrat. De esta forma, destaca un microscopio, una pieza de museo, según el propio director gerente de QMS. "En este caso fue una compra", destaca. Durante su paso por el hospital público comarcal Sant Jaume de Olot (Gerona), hace más de 20 años, Serrat adquirió el microscopio. "Lo iban a retirar, y como me gustaba mucho me lo quedé por un buen precio", comenta.

Se trata de un detalle más en la trayectoria profesional del directivo. "Mi vida está en la medicina, y por eso me parece razonable contar con este tipo de decoración. La gente se fija en este tipo de cosas cuando entra en el despacho. En cambio, también tengo una raqueta de tenis de Manolo Orantes, pero está en casa. No se me ocurriría tenerla aquí, en el despacho, porque no tiene nada que ver". Eduardo Serrat mantiene un orden elevado tanto en casa como en su lugar de trabajo. "Incluso podría decirte el orden en el que tengo los jerséis en el armario. Ser disciplinado me ayuda, me facilita la manera de trabajar".