Guerra empresarial

Navantia y la francesa DCNS rompen su colaboración en submarinos

Navantia y DCNS han roto definitivamente más de una década de cooperación para diseñar y vender submarinos militares. Los astilleros españoles dejarán de participar en la producción y comercialización del Scorpène y el grupo galo retira la demanda interpuesta ante el Tribunal de Arbitraje de París contra Navantia por plagio.

En un escueto comunicado, las empresas han informado esta mañana que, de ahora en adelante, DCNS fabricará y comercializará en exclusiva los submarinos Scorpène y que Navantia hará lo propio con los S-80. "Ninguna de las dos partes hará comentarios adicionales", han añadido.

El acuerdo supone también poner fin al litigio que les enfrentaba desde hace dos años en el Tribunal de Arbitraje de París, cuando DCNS denunció a los astilleros españoles por plagio en el desarrollo de los S-80.

Las empresas iniciaron su colaboración en los años 90 para hacerse con un nicho de mercado en el campo de los submarinos convencionales. Así, lanzaron de manera conjunta el Scorpène, un sumergible que comercializaron entre las dos a Chile (dos unidades), Malasia (dos unidades) e India (seis unidades). Francia tenía mayor peso en la fabricación (alrededor de un 65%) y la propiedad intelectual era compartida.

El problema es que, posteriormente, España decidió desarrollar un submarino propio, el S-80, sin participación francesa y con tecnología clave de EE UU (el sistema de combate es de Lockheed Martin). Además, comenzó a presentar el productor a concursos en los que Francia pretendía colocar el Scorpène, como sucedió hace unos años en Turquía. Un desencuentro que ha acabado en ruptura definitiva.