Europa podría adoptar represalias

Bruselas estudia un mecanismo para forzar la apertura de mercados emergentes

La Comisión Europea (CE) va a preparar una nueva legislación que permita a Europa adoptar represalias contra sus socios comerciales, incluidos los países emergentes, que no abran sus mercados públicos a las compañías europeas.

La iniciativa forma parte de una nueva agenda comercial para los próximos años presentada hoy por el Ejecutivo de la Unión Europea (UE), con la que pretende defender de manera más "firme" los intereses comerciales europeos ante el mundo.

Según explicó en rueda de prensa el comisario de Comercio, el belga Karel de Gucht, Bruselas quiere que la política comercial ayude a Europa a salir de la crisis y que los beneficios del comercio internacional lleguen realmente al ciudadano europeo. Uno de las propuestas centrales de la nueva estrategia consiste en el establecimiento de un mecanismo legal que "reequilibre" la situación actual en lo que respecta, por ejemplo, a los concursos públicos.

En este ámbito los veintisiete estados de la UE se comportan como mercados abiertos a los inversores extranjeros, mientras que algunos de los principales socios de Europa, como China, permanecen cerrados. Según De Gucht, "reciprocidad no quiere decir proteccionismo", sino "un acceso justo a su mercado, de la misma manera que ellos acceden al nuestro". Para ilustrar la situación actual, el comisario puso el ejemplo reciente de la construcción de un tramo de autopista en Polonia, en cuya licitación pública participó una compañía china, que presentó una oferta mucho más barata que las demás.

La autopista contaba con financiación del presupuesto de la UE, lo que, según De Gucht, volvía la participación china especialmente inaceptable debido a que Pekín no autoriza a las empresas europeas a participar en contratos parecidos en China. "Nuestros mercados están abiertos de manera efectiva, luego estamos legitimados para pedir a nuestros socios que abran de manera progresiva también sus mercados", argumentó el comisario.

Aunque todavía no existe un texto legal, De Gucht explicó que no concibe el nuevo instrumento de reciprocidad como algo aplicable globalmente a todos los sectores de la economía, sino más bien de forma "sectorial y específica, dirigida contra prácticas de países terceros que no sean aceptables". "Si tuviéramos ese instrumento bien definido, sería además una garantía de que no tendríamos que utilizarlo, porque estaría presente en todas las discusiones y en todas las negociaciones con países terceros", argumentó. A este respecto, entre las prioridades anunciadas hoy por la CE figuran la conclusión de las negociaciones en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y con socios como el Mercosur y la India, así como la "profundización" de las relaciones con EEUU, China, Rusia y Japón en lo que concierne sobre todo a la eliminación de las barreras no arancelarias. "Seremos moderados", comentó De Gucht, "pero firmes en el principio de que debe cumplirse lo que negociamos en foros bilaterales o multilaterales". "No se trata de ser agresivos, sino cooperativos, pero teniendo todo el mundo presente que ha de cumplir sus compromisos cuando concluye un acuerdo de libre comercio" con la UE.

En respuesta a una pregunta, De Gucht también se refirió a las recientes tensiones con China a propósito de sus supuestas restricciones a las exportaciones de las llamadas "tierras raras", materias primas que se utilizan en la industria de alta tecnología. "Tengo que decir que, hasta ahora, la UE como tal no tiene pruebas convincentes de que el mercado haya sido bloqueado por China para las compañías europeas", aseguró el comisario europeo. Recordó que, en este ámbito, China posee el 35% de las reservas mundiales, pero el 97% del comercio. "Tenemos, por un lado, que insistir a China en que mantenga el mercado abierto, pero por otro también tenemos que asumir nuestra propia responsabilidad, reabrir nuestros depósitos y ser activos, porque si el 35% de las reservas está en China, el resto está en otros lugares". "La estrategia con China será más eficaz si tenemos en cuenta estos dos aspectos", advirtió De Gucht.