El Gobierno, en minoría parlamentaria

Tormenta política en Portugal por el presupuesto del Estado para 2011

El Gobierno portugués, en minoría parlamentaria, presentó hoy los Presupuestos del Estado para 2011 en medio de una tormenta política y económica por la posibilidad de que no sean aprobados y se dispare la desconfianza de los mercados.

La propuesta presupuestaria del primer ministro, el socialista José Sócrates, fue presentada hoy a los grupos parlamentarios al tiempo que era aprobada en Consejo de Ministros. El proyecto está marcado por la austeridad para reducir el déficit del Estado e incluye aumentos de impuestos, congelación de pensiones, reducción de salarios de los funcionarios y recortes de inversiones y gastos públicos que rechazan con vehemencia la izquierda y los sindicatos y no comparten los conservadores.

Entre los que pagarán más impuestos están los pensionistas que cobren más de 1.600 euros al mes o quienes se beneficien de deducciones por gastos en educación y salud. También se elimina el secreto bancario vigente en Portugal para quienes tengan deudas con el fisco y se gravan los premios deportivos y culturales, entre otras medidas para incrementar los ingresos fiscales del Estado.

La primera cita en el proceso de aprobación de los presupuestos, que puede ser largo, será el próximo día 29 cuando el Partido Socialista, que gobierna con 97 de los 230 escaños de la Asamblea, se enfrentará al voto de la oposición. La llave para la aprobación la tiene el principal partido de la oposición, el Social Demócrata (PSD, centro-derecha), cuyo líder ha mostrado su rechazo a respaldar nuevas subidas de impuestos.

"El PSD no puede dejar de ayudar a mejorar la situación del país, pero dejar pasar un presupuesto como éste no es mejorar la situación", subrayó su presidente, Pedro Passos Coelho. En las últimas semanas, el líder de los socialdemócratas lusos -en el cargo desde marzo- ha dejado clara su oposición al proyecto, aunque no tiene previsto hacer público el sentido de voto del partido hasta la semana que viene.

La actitud actual del PSD contrasta con la adoptada a principios de año, cuando anunció que no se opondría a las medidas económicas para enfrentar la crisis que sufre Portugal y se abstuvo en las votaciones, lo que hizo posible su aprobación sólo con los votos socialistas.

Pero Passos Coelho ha marcado desde entonces distancias con Sócrates tras ser criticado internamente por haber pactado con él el plan de austeridad presentado en marzo a la Unión Europea, que finalmente se ha revelado como insuficiente para reducir el desequilibro presupuestario de 2010 y 2011.

Ahora, el temor a un hipotético rechazo del presupuesto en el Parlamento ha provocado un torrente de reacciones entre personalidades de la política y la economía del país, preocupadas por la inestabilidad financiera que podría generar, y se han multiplicado los llamamientos a un entendimiento entre las fuerzas políticas.

Hasta el presidente de la Comisión Europea, el portugués Jose Manuel Durao Barroso, antiguo primer ministro con el PSD, ha pedido que se actúe con sentido de Estado. "Si el Presupuesto no sale adelante, la situación del país pasará de mala a pésima", advirtió. Incluso una delegación formada por los representantes de los principales bancos del país se reunió ayer con Passos Coelho para exponer las nefastas consecuencias de un rechazo a los presupuestos.

También el ministro de Finanzas, Fernando Teixeira Dos Santos, alertó en una inusual declaración, de que Portugal podría recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) si los intereses aplicados a sus bonos del Tesoro a diez años, que superan el 6% y son un indicador de la confianza de los mercados, llegan al 7%.