Cambio muy profundo en la organización

Cuenta atrás para el despegue de la nueva Oficina Judicial

Caamaño afirma que se acortará entre un 35% y un 40% la dilación de los procesos.

Murcia y Burgos serán las primeras dos ciudades españolas que pongan en marcha, a principios de noviembre, la nueva Oficina Judicial. El resto, especialmente donde no están cedidas las competencias de justicia, lo hará a lo largo del próximo año. El objetivo es alcanzar 2012 con todos los juzgados y tribunales funcionando con el mismo sistema. "Por eso, hemos pedido a las comunidades autónomas que tienen delegadas estas atribuciones que hagan de la justicia una prioridad", señaló ayer el ministro Francisco Caamaño en la presentación del portal www.oficinajudicial.justicia.es. En este sentido, mencionó que Cantabria, Cataluña, País Vasco y Andalucía ya se están poniendo manos a la obra.

"Se trata de un proceso muy complejo, que supondrá un cambio muy profundo en una organización con esquemas del siglo XIX", añadió el ministro. De su éxito dependerá que la dilación de los procesos no se eternice. "Hemos hecho un cálculo intermedio y creemos que se podrán acortar los tiempos entre un 35% y un 40%", dijo Caamaño.

La nueva Oficina Judicial permitirá que jueces y magistrados se liberen de tareas de mero trámite y se concentren en su principal función: juzgar y hacer ejecutar lo juzgado. Pero ¿cómo? Actualmente, los juzgados y tribunales se organizan en pequeñas oficinas integradas por un juez, un secretario judicial y siete u ocho funcionarios, donde se realizan todas las tareas del proceso judicial, desde la demanda hasta la ejecución de sentencias.

Este modelo, inundado de papel, pasará a transformarse en un sistema electrónico que permita la interoperabilidad entre administraciones. "La comunicación de las vistas a los procuradores y abogados ya no se hará mediante correo certificado, lo que implicaba tres o cuatro días, sino de forma inmediata a través del correo electrónico de seguridad" ha especificado el titular de Justicia.

Esto supondrá un cambio incluso en la propia apariencia de los edificios, a lo que Justicia destinará 49,27 millones de su presupuesto para 2011. Pero la mayor partida -115,42 millones- se invertirá en las nuevas tecnologías, donde se incluirán los nuevos sistemas informáticos de gestión, la digitalización del Registro Civil para permitir que los ciudadanos obtengan la partida de nacimiento o certificado de matrimonio con el DNI electrónico y sin salir de casa, o la tramitación telemática de certificados de antecedentes penales, últimas voluntades y seguros de cobertura de fallecimiento, entre otras medidas.

El secretario cambia su rutina

El trabajo de jueces y, sobre todo, el de los secretarios judiciales experimentará una auténtica transformación. Los magistrados se despojarán de tareas administrativas y recibirán la ayuda de los técnicos que integrarán la Unidad Procesal de Apoyo Directo para dictar sus sentencias.

Por su parte, los secretarios judiciales serán los auténticos directores de la nueva Oficina Judicial. Se responsabilizarán de los servicios comunes procesales que no estarán integrados en ningún órgano judicial concreto, sino que prestarán servicios a varios de ellos. Contarán con unidades especializadas para realizar funciones de gestión, como actos de comunicación, registro y reparto, ordenación del procedimiento y ejecución. Las unidades administrativas se encargarán de los recursos humanos y materiales. Para que estos cambios sean efectivos se empezarán a formar de modo presencial a 4.000 secretarios judiciales y 10.000 funcionarios de justicia a partir de mañana.