Alan Havesi

El ex fiscal de cuentas de Nueva York se declara culpable de corrupción

El ex fiscal de cuentas del estado de Nueva York entre 2003 y 2006, Alan Havesi, se declaró hoy culpable de los cargos de corrupción que se le imputan por haber dado trato preferencial a un fondo de inversión a cambio de recibir regalos y subvenciones por valor de un millón de dólares.

Según el Tribunal Criminal de Nueva York ante el que compareció, Havesi dijo que durante los tres años en que ocupó ese cargo aprobó acuerdos por valor de más de 250 millones de dólares con el fondo de inversión Markstone Capital Partners, fundado por su amigo Elliot Broidy.

"Di trato preferencial a Markstone y Broidy, quien era amigo mío y recaudaba fondos para mi campaña política", afirmó Havesi, quien explicó que a cambio de estos favores recibió de ese fondo de inversión alrededor de un millón de dólares, incluyendo 75.000 en gastos de viaje y más de medio millón para contribuir a su campaña.

Por su parte, el fundador del grupo Markstone, una firma privada de inversión con sede en Los Ángeles (California), se declaró en diciembre de 2009 culpable de hace pagos a funcionarios relacionados con la gestión del fondo público de pensiones de Nueva York.

Havesi admitió hoy que como único administrador del fondo público de pensiones de Nueva York aprobó la inversión de 250 millones de dólares en la firma Markstone y aceptó los regalos de Broidy "a sabiendas" de que eso suponía "una violación" de sus responsabilidades como trabajador público y administrador de ese fondo.

El ex fiscal de cuentas, que se enfrenta a una pena de cárcel de hasta cuatro años, fue miembro de la Asamblea del estado de Nueva York entre 1971 y 1993 y trabajó como fiscal de cuentas de la ciudad entre 1994 y 2001 antes de convertirse en Contralor de ese estado.

El político del Partido Demócrata, que en 2001 intentó convertirse en el candidato de su partido para la alcaldía de Nueva York, renunció a su puesto como fiscal de cuentas de ese estado en 2006 cuando se le acusó de haber utilizado a funcionarios públicos como chóferes para su esposa.

En diciembre próximo se dictará sentencia contra el político demócrata, quien dijo en el Tribunal Supremo de Manhattan que se sentía "profundamente arrepentido de su conducta" y ofreció sus "más sinceras disculpas" a los ciudadanos de Nueva York, según el diario The New York Post.