Con tres millones de personas

El número de particulares con grandes patrimonios en Asia-Pacífico iguala por primera vez a Europa

El número de grandes patrimonios (personas con unos activos de inversión superiores a los 736.000 euros, excluyendo primera vivienda y consumibles) aumentó un 25,8% en 2009, hasta alcanzar los 3 millones de personas, igualando por primera vez al de Europa.

Asimismo, su riqueza también se disparó en 2009 un 30,9%, hasta los 9,7 billones de dólares (7,2 billones de euros), compensando así las pérdidas de 2008 y superando el patrimonio de los grandes patrimonios europeos (6,9 billones de euros), según destaca el 5º Informe de la riqueza en Asia Pacífico elaborado por Merrill Lynch y Capgemini.

Por otro lado, el número de particulares con patrimonios muy elevados (superior a los 22,1 millones de euros) de Asia-Pacífico creció en 2009 un 36,7% alcanzando las 19.600 personas, mientras que su riqueza se incrementó en un 42,6%.

"El hecho de que el número de grandes patrimonios de Asia-Pacífico haya igualado por primera vez al de Europa pone de relieve el potencial de crecimiento de la región, con China e India a la cabeza y la permanencia de Japón como mercado relevante", afirma Wilson So, responsable de Merrill Lynch Global Wealth Management para Asia-Pacífico. "La región es muy prometedora y representa un punto estratégico para todas las firmas de gestión de patrimonios con aspiraciones globales", concluye.

Los tres primeros países - Japón, China y Australia - representan conjuntamente en 2009 el 76,1% de la población de grandes patrimonios de Asia-Pacífico y el 70% del total de su riqueza.

Según señala el estudio, los motores de riqueza en esta zona, sobre todo la renta variable y los activos inmobiliarios, recuperaron bastante terreno después de sufrir grandes pérdidas en 2008. El porcentaje de activos que estos grandes patrimonios dedicaron a activos inmobiliarios rivalizó con el de la renta variable y aumentó desde el 22% en 2008 hasta el 26% en 2009.

De cara al próximo ejercicio, se prevé un aumento de las asignaciones de los grandes patrimonios de este territorio a renta variable e instrumentos de renta fija y un descenso de las posiciones relativas al efectivo y activos inmobiliarios, debido al reajuste de sus carteras