En una investigación sobre las causas de la crisis

Bernanke defiende su gestión y asegura que no existía manera de salvar a Lehman Brothers

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben S. Bernanke, ha reconocido que la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers en septiembre de 2008 contribuyó a "empeorar enormemente" la crisis, aunque aseguró que "no existía ninguna manera de salvar a la entidad".

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke

"Pensaba que si Lehman quebraba las consecuencias para la economía de EE UU serían catastróficas", dijo Bernanke en su comparecencia ante la comisión creada por el Congreso para investigar la crisis financiera, donde aseguró que "si hubiera sido posible hacer algo para salvarla, lo habría hecho".

"Con gran tristeza tuve que admitir que no había otra opción. Simplemente no había manera de salvar a la entidad", afirmó el máximo responsable de la política monetaria de EE UU, quien añadió que se logró evitar la quiebra de la aseguradora AIG, cuya quiebra hubiera "redoblado" la gravedad de la crisis.

Asimismo, el presidente de la Fed subrayó que la principal lección de la crisis debe ser la imperiosa necesidad de encontrar respuesta al dilema de las entidades 'demasiado grandes para caer'.

"Si hubiera que extraer una única lección de la crisis, ésta debe ser la necesidad de solucionar el problema del 'demasiado grande para caer'", dijo Bernanke, quien reconoció que las declaraciones de los gobiernos sobre su negativa a prestar asistencia a las entidades en problemas no bastan por sí mismas.

"Muy pocos gobiernos aceptarán los devastadores costes económicos si un rescate puede llevarse a cabo a menor precio, incluso si una Administración rechazara rescatar a una gran entidad, los partícipes del mercado seguirían pensando que no actuará así con otras entidades en el futuro", afirmó.