Alfredo Arroyo. Vicepresidente financiero de Grifols

"Nos han elegido como objetivo para especular"

El directivo resalta la solidez de la firma y asegura que se logrará el visto bueno a la compra de Talecris.

"Nos han elegido como objetivo para especular"
"Nos han elegido como objetivo para especular"

Grifols se convertirá en un gigante mundial una vez cierre la compra de su competidor Talecris por unos 4.000 millones de dólares (unos 3.100 millones de euros). Haber obtenido ratings de las agencias de calificación S&P y Moody's le permitirá financiar con más facilidad la adquisición. Pero el mercado desconfía. Es el cuarto peor valor del Ibex en 2010 y los inversores bajistas tienen el 3,8% del capital. Su vicepresidente financiero, Alfredo Arroyo, recibe a CincoDías en la sede corporativa de la firma, en Sant Cugat del Vallès, con la calma de quien se siente seguro de haber hecho bien su tarea.

¿Por qué precisamente ahora, en la segunda fase de la crisis, lanzarse a comprar un rival de un tamaño tan considerable?

GRIFOLS 13,76 -0,61%

Lo importante es el momento estratégico. æpermil;ste es un tren que pasa una vez y que no podíamos dejar pasar. A partir de ahora, no puede haber más consolidación que con pequeñas firmas domésticas. Toda operación de este tipo tiene además un componente defensivo. De rebote, la compra nos ayuda a que el tercer puesto del sector no lo ocupe otro.

Pero la Bolsa no se ha tomado bien la operación...

Probablemente, los inversores ahora tienen dudas y estén esperando a que se cierre definitivamente la compra. Sí queremos decirles a los accionistas que hemos estudiado a fondo la operación y que está muy bien estructurada. A partir del segundo año, la operación ya sumará al beneficio por acción. Hemos encontrado a nuestra media naranja empresarial.

¿Esa complementariedad justifica una prima de más del 50%?

La prima está en línea con las de operaciones similares en EE UU. Las sinergias, de unos 230 millones de dólares (unos 178 millones de euros) anuales a partir de 2014, amortizan esa prima y mucho más. Lograremos una gran generación de caja en poco tiempo.

Grifols es una de las cotizadas españolas con más porcentaje del capital en manos bajistas (3,8%). ¿Por qué?

No sabemos por qué, pero nos han elegido como objetivo para especular. Esto no tiene nada que ver con la magnífica marcha de los negocios de la empresa. El mercado está muy volátil, pero en el medio plazo las compañías que hacen sus deberes y que cuentan con fundamentos financieros y económicos potentes son premiadas por el mercado.

¿Pesan todavía en la cotización las previsiones negativas realizadas para 2010 del líder del sector, Baxter?

Es la situación concreta de un competidor, principalmente por una cuestión de inventarios. El resto de las compañías del sector, incluida Grifols, ha presentado crecimientos en hemoderivados muy sólidos en el primer trimestre, y así seguiremos a lo largo del ejercicio.

¿Los recortes de gastos en Europa no tendrán repercusión?

La demanda sigue siendo sólida y el incremento en los países en desarrollo será muy importante. Puede haber una leve ralentización del crecimiento, pero éste seguirá. En muchos casos, además, nuestros productos no se verán afectados, porque no hay sustitutivos y en EE UU, donde facturaremos en torno al 50% tras la unión con Talecris, la recuperación económica parece asentada.

Entonces, las cuentas que se publicarán el jueves 29 serán positivas...

Por cuestiones regulatorias, sólo puedo decir que estarán en línea con las de los tres primeros meses del ejercicio.

CLS también intentó hincarle el diente a Talecris en 2008, pero las autoridades de competencia frenaron la operación. ¿Puede ocurrir en este caso?

Es uno de los hitos que tendremos que pasar, pero no debe haber ningún problema. Las autoridades de la competencia, cuando pararon la compra de CLS, explicaron que si la operación la hubiera llevado a cabo Grifols, que tiene una cuota de mercado pequeña en Estados Unidos, habría sido distinto.

Los ratings concedidos por las agencias sitúan la deuda de la compañía como high yield, aunque sólo sea por un escalón...

Obtener una calificación crediticia aporta credibilidad y facilita obtener financiación. Para jugar en la Premier League es necesario. Sabíamos que era imposible estar de entrada en la categoría de grado de inversión, debido al apalancamiento inicial tras la compra. Lo positivo es que hemos obtenido una calificación muy buena. Lo lógico es que, si hacemos los deberes y reducimos nuestro ratio de deuda respecto a Ebitda conforme a los planes por debajo de dos veces en 2014, vayamos subiendo escalones.

En todo caso, el mercado está ahora complicado para colocar deuda...

El mercado europeo ha estado cerrado, pero no el de Estados Unidos, que está muy bien. Nuestro sector es, además, uno de los pocos en los que la gente invierte. No vamos a tener ningún problema y, aunque está previsto que empecemos la colocación a mediados de septiembre, no tenemos prisa. La haremos en el mejor momento.

¿Va a cambiar la política de retribución al accionista?

No, vamos a mantener el pay out porcentaje del beneficio destinado a retribuir al accionista en el 40%, tal y como está, durante los próximos ejercicios.

Un líder global con sangre catalana

La familia catalana que fundó la compañía, los Grifols, constituyen su núcleo duro y mantendrán los mismos derechos políticos (del 40%), tras la adquisición de Talecris, "puesto que la ampliación de capital que se va realizar para pagar así una parte de la compra a los accionistas de Talecris será de acciones sin derecho a voto". Eso sí, el núcleo duro verá cómo se reducen sus derechos económicos al entorno del 29%.

El segundo accionista de la firma resultante se espera que la integración esté concluida en la primera parte de 2011 será, con el 28%, la firma de capital riesgo Cerberus, que tendrá dos representantes en el consejo de administración. Alfredo Arroyo explica que "el núcleo de accionistas de Talecris cree en la nueva compañía y quiere quedarse en ella". A su juicio, no se producirá, por tanto, un aluvión de papel cuando reciban las acciones de nueva emisión de Grifols (unos 84 millones de títulos).

Sobre la posibilidad de crecer con más compras, el vicepresidente financiero de Grifols señala que es necesario digerir la operación actual, pero no cierra las puertas a crecer con compras: "Cuando tengamos unos niveles de apalancamiento razonables, seguiremos mirando al mercado para hacer compras pequeñas o medianas y también con acuerdos".

El objetivo de la nueva compañía es global, pero Arroyo destaca que el crecimiento de la demanda en países emergentes, como China, será muy importante a medida que se desarrollen sus sistemas sanitarios.