A fondo

A Microsoft le quita brillo el móvil y los servicios online

Los buenos resultados no compensan los agujeros que ve la Bolsa en algunas áreas.

Las cuentas de Microsoft de su cuarto trimestre fiscal (finalizado en junio) podrían calificarse de excelentes. La mayor compañía de software del mundo tuvo unos ingresos de 16.040 millones de dólares (12.408 millones de euros), un 22% más respecto al mismo periodo del año anterior. El mayor crecimiento trimestral alcanzado en los últimos dos años. Y ello gracias sobre todo al exitoso debut de su nuevo Windows 7, del que han vendido más de 175 millones de licencias -superando así el fracaso que supuso la versión anterior, Vista- y también a su recién lanzado Office 2010.

Los beneficios también fueron buenos: 4.500 millones de dólares, un 48% más. Y hay que decir que tanto las ventas como los beneficios estuvieron por encima de las previsiones hechas por los analistas, dando al traste con la ambición de Apple de seguir escalando posiciones y superar a Microsoft en facturación.

Sin embargo, todo no es tan idílico. Y las palabras de Kevin Turner, director de Operaciones del gigante del software, pronunciadas tras el anuncio de los resultados, esconden la principal amenaza que sufre Microsoft, y que está quitando atractivo a sus acciones, que cayeron un 15% este año. El directivo dijo: "Hemos notado una gran fortaleza en nuestras ventas en todas nuestras divisiones de negocio, particularmente y ahí está la clave en la parte empresarial, con Windows 7 y Office 2010 a la cabeza". Efectivamente. Microsoft sigue bandeándose bien en el terreno empresarial, pese a que tiene una fortísima presión de Oracle, IBM, HP, Salesforce, SAP... En la gran empresa, Windows, Office y su base de datos SQL Server siguen siendo los productos que engordan el negocio de Microsoft. Pero, como apunta un reciente informe de la firma de análisis Penteo, sin un crecimiento claro y un avance significativo en el área de consumo, Microsoft "está condenada a pasar de proveedor de referencia a seguidor".

MICROSOFT 289,16 2,43%

Y mucho de esto se ha visto en el balance trimestral, porque los beneficios operativos que le han dado dos productos, Windows (3.063 millones) y Office (3.284 millones), han servido para ocultar brechas importantes que tiene en negocios que pueden resultarle clave para su futuro. Por ejemplo, la división de internet, pese a que ha aumentado sus ingresos, sigue incrementando sus pérdidas, que sumaron de abril a junio 696 millones, cuando en el mismo trimestre del año anterior fueron de 585 millones. La unidad de servicios online de Microsoft incluye la red de publicidad online (Microsoft AdCenter), su buscador Bing y productos como Hotmail y MSN y los resultados confirman que Microsoft sigue sin girar todo lo que debiera hacia el mundo online.

Aunque hay que reconocer que algunos productos como Bing están ganando terreno (en EE UU ya tiene una cuota del 12,7%) frente a los buscadores de Google y Yahoo, muchos analistas empiezan a decir que la compañía necesita hacer un gran fichaje que gestione todos estos negocios. Quizás un ex Google o un ex Yahoo de peso; alguien que sea la cara visible de su negocio online de consumo. Porque es cierto que Microsoft fichó a Ray Ozzie, un directivo de prestigio pegado a internet, pero éste se ha centrado en la apuesta de la firma por el cloud computing con su plataforma Azure.

Otra área en la que Microsoft demuestra debilidad y que afecta al inversor, que sigue mostrándose indiferente a otros éxitos de la compañía, es la de la telefonía móvil y los tablets. La compañía, que se ha visto obligada a retirar del mercado sus móviles Kin apenas unas semanas después de lanzarlos, y ha perdido cuota en los smartphone frente al iPhone de Apple y al Android de Google. La compañía sabe que se la juega con el nuevo Windows Phone 7, que saldrá este otoño. En definitiva, Microsoft debe equilibrar sus negocios de consumo y empresa (éste supone en torno al 70%, según algunas estimaciones). Pero para impulsar el primero también tienen otro as en la manga, el Kinect para manejar los juegos de su consola Xbox con movimientos del cuerpo.