Las compras de deuda del BCE se reducen

La prima de riesgo de España desciende el 24% desde los máximos de junio

La confianza sobre España mejora tras el buen sabor de boca que han dejado las últimas emisiones de deuda. La prima de riesgo cayó ayer a 175,6 puntos básicos, un nivel un 24% inferior al récord de junio. La mejoría también se extiende a los diferenciales de Irlanda, Portugal, Grecia o Italia y sin la ayuda del BCE, que ya apenas compra deuda en el mercado.

Los momentos de máxima tensión que se vivieron en el mercado el mes pasado han quedado atrás. La elevada demanda suscitada en las últimas colocaciones del Tesoro ha ayudado a disipar las dudas sobre la capacidad de pago de España. Una mejora que sumada al optimismo que despiertan los resultados de los test de estrés a la banca que se conocerán esta semana ha permitido que la percepción de riesgo del país se reduzca de forma sustancial.

Así, el diferencial entre el bono español a 10 años (4,4%) y el alemán al mismo plazo (2,65%) ha caído hasta los 175,6 puntos básicos cuando en junio llegó a superar los 230 durante una sesión.

"España ha demostrado que puede colocar deuda con relativa solvencia y lo normal es que el exceso de miedo se mitigue. Parece que lo peor de esta crisis ha quedado atrás. El hecho de que BBVA haya podido colocar deuda es también una buena noticia", explica Ignacio Victoriano, de Renta 4.

BBVA emitió 2.000 millones de euros en cédulas a tres años ayer y aunque lo hizo a precios récord (pagó un 3,5%, 195 puntos básicos por encima del midswap), la noticia se interpretó con optimismo tanto por la alta demanda suscitada -recibió solicitudes por 3.200 millones- como por la implicación que tiene la reapertura del mercado de capitales para las entidades españolas, incapaces de financiarse por esta vía desde abril.

La palabra España ya no genera tanto recelo y a nivel europeo los miedos asociados a otros países con cuentas públicas deterioradas como Irlanda, Grecia, Portugal o Italia también pierden fuerza. En este contexto, el mercado ha empezado a centrarse en las buenas noticias y las malas, como la rebaja de rating a Irlanda ayer por parte de Moody's, cotizan con menos intensidad.

La agencia redujo la calificación del país un escalón hasta Aa2 por los riesgos de crecimiento que afronta. La noticia se esperaba pero a diferencia de otras ocasiones apenas afectó a la prima de riesgo del país, su diferencial apenas se movió ayer de los 283 puntos básicos para quedar muy lejos del máximo de 305,8 puntos de mayo.

La mayor confianza en los planes de austeridad aprobados a nivel nacional y la tranquilidad que ha generado el mecanismo de rescate aprobado por la Unión Europea también han permitido que las primas de riesgo de Portugal, Italia o Grecia se alejen de los máximos. Cotizan en 283, 140 y 776 puntos básicos respectivamente, frente a los récord anuales de 349, 178 y 965.

Estas mejoras se han producido, además, a pesar de que el BCE apenas compra ya deuda en el mercado. La autoridad monetaria completó el pasado viernes su décima semana de compras y tan sólo adquirió 302 millones, una cifra muy inferior a los 16.500 de la primera semana. En total el BCE ha desembolsado 60.000 millones en este tipo de compras pero ha ido reduciéndolas de forma gradual a medida que la tensión remitía en el mercado.

"Estamos mucho mejor que hace una semana pero hace falta tiempo para que se afiance la confianza. Creo que el mercado seguirá volátil", advierte Jordi Padilla, de Popular Gestión Privada, que no descarta repuntes de las primas de riesgo.

La cifra

4,4% es la rentabilidad del bono español a 10 años. El 16 de junio llegó a alcanzar máximo anual de 4,88%, en el momento de máxima tensión.

El Tesoro prevé colocar 5.000 millones en letras

Nueva prueba de fuego para el Tesoro. El Estado subastará hoy letras a 12 y 18 meses con el objetivo de colocar un mínimo de 5.000 millones y un máximo de 6.000 millones.

La elevada demanda suscitada tanto en la emisión de obligaciones a 15 años la semana pasada como en la venta sindicada de bonos a 10 años, la semana precedente, pusieron de relieve que el apetito por la deuda pública española sigue siendo elevado.

La última vez que el Tesoro emitió letras a estos plazo meses fue el pasado 15 de junio. Entonces colocó 987,78 millones de euros a 12 meses a un tipo marginal del 2,45% y emitió 987,78 millones en letras a 18 meses al 2,9%. En aquel momento, la prima de riesgo de España estaba en zona de máximos y rondaba los 211 puntos básicos, por lo que está por ver si en la subasta de hoy se reducen los precios para reflejar la mayor confianza sobre España.

Los precios de las letras en el mercado secundario, de hecho, son inferiores a los que pagó el Estado en la última subasta, lo que supone un buen augurio. Las letras a 12 meses cotizaban ayer al 2,15% y las letras a 18 meses, al 2,45%. La incógnita hoy será por tanto saber si el Tesoro logra financiarse a tipos similares.

En lo que va de año el Estado ha emitido ya unos 114.000 millones de euros, incluyendo las operaciones sindicadas, pero aún debe lograr cerca de 100.000 más para asegurar vencimientos y la generación del déficit presupuestario.