Secretos de despacho

Exclusividad en AC Hotels

Antonio Catalán instala su cuartel general en la urbanización La Finca

Antonio Catalán siempre ha procurado ser un ejecutivo diferente y desmarcarse del resto. Y como no podía ser de otra manera, el presidente de AC Hotels no ha trasladado su cuartel general a cualquier lugar, sino al hotel que la cadena tiene en la exclusiva urbanización de La Finca, en Madrid. Catalán, nacido en Corella (Navarra) hace 62 años, disfruta de un amplio espacio de trabajo, con una generosa mesa cuadrada que invita al acercamiento. "No me gustan las jerarquías ni establecer barreras, me gusta que las reuniones sean de equipo". Pasa poco tiempo en el despacho, al que con gran sentido del humor califica como sala de los horrores, "donde me caen todos los marrones". A continuación revela su estado de animo, de "positivismo genético".

El estilo decorativo sigue la misma pauta que el resto de los hoteles y que Catalán define como "moderno, luminoso, ya que necesito la luz para trabajar". Le gusta contestar personalmente todas las llamadas que recibe, pero no admite ninguna interrupción cuando está reunido. "Intento aprovechar cada momento porque además tengo que viajar mucho. Visito 30 hoteles al mes, soy de los que superviso todo". Eso sí, nunca avisa cuando visita un establecimiento, al que llega siempre al volante de su coche y nunca lo hace solo, ya que acostumbra a viajar acompañado. "Ya es tal la costumbre, que nadie se pone nervioso cuando nos ve llegar". Ni tampoco cuando supervisa cualquier planta al azar.

En cuanto al difícil momento que se está viviendo en España y que afecta al negocio hotelero, asegura que está repuntando y alejándose del diabólico mes de septiembre de 2008, "cuando el mundo se hundía". Pero ahora, asegura, parece que todo esto está cambiando. "El empresario ha hecho sus reestructuraciones y está otra vez en marcha, hay proveedores que han cerrado sus negocios pero ahora están montando cosas por su cuenta. La gente está siendo mucho más imaginativa". Según Catalán, estamos ante un cambio de ciclo, hay una vuelta a los valores, al esfuerzo, al trabajo bien hecho, a la dedicación. "Los empleados están mucho más motivados, entienden mejor lo que pasa y comprenden los problemas que tenemos", afirma este empresario. Su gran preocupación ahora es cómo se recupera y se reorganiza la economía española. "Porque el riesgo ha pasado al país".

"El empleado está ahora mucho más motivado, entiende mejor lo que pasa y comprende los problemas"

Antonio Catalán asegura que trabaja de sol a sol. Se levanta a las cinco de la mañana y una hora más tarde ya está sentado en su mesa. "Estoy siempre pensando la manera de ser más eficiente, lo cambio casi todo y ahora estamos en proceso de cambio total". Estas modificaciones tienen que ver con el cambio en el perfil y en los gustos de los clientes de hotel, como elaborar menús con un plato. Desde 2008, el 78% toma un único plato. "La clave está en poner un desayuno vistoso y saber adaptarse a gran velocidad a todos estos cambios. Tenemos que hacer las cosas de manera diferente".

Eficiencia

Tiene claro que en momentos de bonanza se es menos eficiente; ahora se es mucho más imaginativo, se hace más equipo. La crisis supone una experiencia única, "una colección de másteres, los estudias todos a la vez". Pero también es la hora de la gran responsabilidad para el ejecutivo. No cree en los milagros, sólo en el esfuerzo, en el trabajo, en la imaginación. Y le ronda una pregunta: ¿qué sociedad vamos a tener?

La avalancha de currículos que llegan a AC Hotels cada día le sobrecoge: 17.000 expedientes en la base de datos, de los cuales 13.000 son de universitarios. Asegura que en la cadena hotelera no han dejado de contratar, tienen en marcha siete hoteles nuevos y necesitan cubrir al menos un centenar de puestos laborales. "Aunque los modelos de contratación han cambiado, ahora se va a medias jornadas, a situaciones más flexibles". Uno de sus objetivos es la expansión internacional, "pero cuando sales de tu país todo se complica mucho más". El gran reto es conquistar Roma.

La extensa familia siempre cerca

Tiene seis hijos, cuyos retratos tiene repartidos por el despacho de diseño que ocupa. "Los mayores ya trabajan pero los tengo de todas las edades y me gusta tenerlos cerca, aunque nos vemos todos bastante a menudo. Estamos muy unidos".

Frente a la mesa de trabajo tiene una pantalla de ordenador que lo mismo muestra la cotización del Ibex que la relajante e inquietante imagen de una pecera, la emisión de un programa de televisión o sus correos electrónicos. También tiene una litografía de Miró e imágenes que dan fe de su gran afición-devoción por la Ruta Jacobea, eso sí, le gusta hacerlo en bicicleta. "Soy un peregrino convencido". Sobre la mesa que hay frente a los sofás y en las estanterías hay libros de arte, arquitectura y diseño. Es ordenado y aprovecha, cuando corre cada mañana sobre la bicicleta estática, para leer libros de historia.