Secretos de despacho

Arte en Single Home

Javier López Granados comparte espacio y cede sus cuadros para la inmobiliaria

Trabajar en una inmobiliaria con la que está cayendo sobre el sector es un estímulo para Javier López Granados, consejero delegado de Single Home. Licenciado en Arte por la Universidad de Columbia, este madrileño, de 44 años, sólo habla bondades de los proyectos que ha tenido y que tiene en cartera. Uno de ellos, la puesta en marcha del hotel Finca Cortesin en Málaga, un páramo que han convertido en un complejo turístico de alto nivel. "Es emocionante porque tenemos que ocuparnos de todo el proyecto, no sólo de la parte financiera, sino también de los materiales, del diseño. Es divertido y es una manera de que el trabajo no se te haga monótono", señala. Porque Single Home, a pesar de que tiene más de 40 años de vida como promotora y constructora, nace en 1987 como integración de diversas compañías que venían prestando servicios inmobiliarios desde 1966. Entre sus inversores se encuentran, entre otros, la familia Sierra y el fondo de Telefónica Fonditel. Hasta la fecha ha promovido y construido más de 6.000 viviendas en España.

La compañía ha contado desde el principio con presencia en toda la cadena de valor inmobiliaria, desde la gestión y promoción del suelo, hasta la definición y el desarrollo del producto final. La expansión internacional la han iniciado en Brasil, con varios proyectos en Bahía, donde están construyendo un hotel de lujo y una serie de viviendas en Trancoso. En Salvador de Bahía han levantado dos torres residenciales y en Praia do Forte, una promoción de chalés para el mercado local. "Nuestra filosofía es no hacer ningún proyecto en el que no fuéramos a vivir". Con esto queda dicho casi todo. También tienen en marcha una promoción de viviendas en Aravaca (Madrid), de las que el 65% dice tener vendidas, y acaban de finalizar el Hotel Atocha, para la cadena AC Hotels.

A pesar de todas estas iniciativas, López Granados asegura que la "crisis les está afectando como a cualquier inmobiliaria, pero lo bueno es que no tenemos stock de viviendas". Parece optimista y da la sensación de que en esta empresa se lo pasan bien. Comparte despacho con dos ejecutivos de la inmobiliaria, con el director general, Fernando Tao, y con el director económico, Javier Marina, y mientras el fotógrafo realiza la sesión de fotos, los compañeros no dejan de disparar bromas, que López Granados devuelve con gracia. "Tenemos suerte porque vamos capeando el temporal. Nuestro producto se diferencia de los demás, y eso nos ayuda. Cuanto más común es el producto, más reemplazable es".

"Tenemos suerte, capeamos el temporal. Nuestro producto se diferencia de los demás, y eso nos ayuda"

Dice que de esta crisis se aprenderá a ser más eficientes y a ser más creativos. "Tenemos que poner el dinero en el sitio más productivo y ser más eficientes", explica. La plantilla de Single Home es de 240 personas, incluido el hotel Finca Cortesin, de cuya gestión también se responsabilizan. "Yo me ocupo de supervisar todas las áreas, soy de los que bajo al barro, creo nuevos proyectos y diseño la estrategia. Yo me involucro en todo, hasta la definición del producto, que es lo más difícil. De la parte comercial no me ocupo". La compañía facturó 40 millones de euros en el año 2008 y en 2009 ingresó 32 millones.

Confiesa que no sabe trabajar sin el equipo porque no le gusta tomar decisiones en solitario. "Soy muy rápido mentalmente, pero necesito de las opiniones del resto de los colaboradores, con los que tengo una sintonía especial porque llevamos mucho tiempo trabajando juntos y nos conocemos muy bien". Sus jornadas laborales las define como bastante erráticas, "voy cambiando las cosas constantemente porque la tendencia es ponerme muchas reuniones con muchas personas".

Le gusta no planificar y modifica el guión de la agenda constantemente, "me involucro en todo y eso conlleva sobresaltos". Siempre ha estado acostumbrado a ello. Recuerda que cuando trabajaba en Private Asset Management en Panamá, en el departamento de fusiones y adquisiciones, tenía que involucrarse en gestionar dificultades. Lo fácil no le gusta, "aunque lo más complicado es dirigir personas".

El buen rollo del galerista

Su despacho está limpio de cuadros, tan sólo algunos planos de los proyectos en los que están trabajando adornan este espacio. Sin embargo, la oficina de Single Home está decorada con cuadros de arte contemporáneo de la colección de Javier López Granados. De hecho, tiene una galería, que fundó en 1995 en Londres y que un año más tarde trasladó a Madrid, que lleva su nombre. "Disfruto de todas estas piezas en el trabajo, que es donde paso la mayoría del tiempo", asegura.

Y es a las obras de arte a lo único que dice tener apego. En los pasillos de la oficina hay obras del pintor neoyorquino Peter Halley, conocido por su pintura geométrica, y que fue con el que se inició en la galería.

Muy cerca de su mesa de trabajo tiene una maleta siempre a punto para cualquier viaje, otra de sus aficiones. Asegura que es bastante extrovertido, que trabaja con la puerta abierta y con cierto desorden. Y como los artistas, asegura que tiene memoria visual, "hago garabatos, apuntes, flechas, dibujos, y es una manera de acordarme de estas anotaciones", explica este ejecutivo al que le gusta el buen rollo.