La batalla energética

Industria baja finalmente un 3% la tarifa de acceso a las redes eléctricas

Para lograr que la tarifa eléctrica final no subiera desde hoy, según anunció la semana pasada, Industria ha tenido que hacer una carambola: bajar los peajes de acceso un 3% (en lugar de subirlos el 10% que propuso en junio) para poder mantener la subida del precio de la energía (el 4,2%) determinado en la subasta Cesur del 23. El ministerio no podía eliminar legalmente esta subida.

Industria baja finalmente un 3% la tarifa de acceso a las redes eléctricas
Industria baja finalmente un 3% la tarifa de acceso a las redes eléctricas

El BOE publicó ayer la polémica orden ministerial por la que se revisan a partir de hoy los peajes de acceso a las redes eléctricas. El texto finalmente aprobado no se parece en nada al borrador que el Ministerio de Industria remitió en junio a la Comisión de la Energía para su dictamen, en el que el ministerio proponía una subida del 10% para los domésticos y de un 5% para los clientes industriales en horas punta. Frente a estos incrementos, la revisión se ha saldado finalmente con una rebaja del 3% para los peajes que pagan los domésticos acogidos a la tarifa de último recurso (TUR) y subida cero para el resto.

En el trasfondo de este importante cambio está la decisión anunciada la semana pasada por el ministro de Industria, Miguel Sebastián, de congelar la tarifa a los consumidores domésticos en el segundo semestre. Una decisión que ha provocado un profundo malestar entre las eléctricas.

¿Por qué para proceder a dicha congelación ha sido necesario que el ministerio baje los peajes de acceso? Con el nuevo sistema que entró en vigor hace justo un año, la tarifa final que pagan los consumidores domésticos tiene dos componentes: por un lado, los peajes de acceso, que son los que financian los costes del sistema (como las primas de las renovables, el déficit de tarifa o la distribución) y, por otro, el coste de la electricidad (a través de la TUR), cuyo precio se determina en las subastas Cesur a las que acuden las comercializadoras para comprar a plazo la energía que necesitan suministrar a sus clientes en el semestre.

Por tanto, de no haberse producido la marcha atrás del Gobierno, la tarifa final habría subido hoy el 7,1% (además del correspondiente incremento del IVA), que es una media entre el 10% de los peajes propuesto por Industria y del 4,2% de subida de la TUR que resultó en la Cesur celebrada el día 23. Dado que el resultado de esta puja es de obligado cumplimiento, para lograr que la subida de la tarifa final fuese cero, ha sido necesario una bajada de las de acceso, finalmente del 3%, para los domésticos con TUR.

Las grandes y pequeñas distribuidoras eléctricas consideran de suma gravedad esta congelación o aplazamiento, vía rebaja de los peajes, tras la decisión del Gobierno de no recortar con carácter retroactivo las primas que reciben las energías renovables por presiones de la banca. Dado que estas primas (que en 2010 podrían alcanzar los 6.800 millones, según la CNE) se sufragan con la tarifa de acceso y que los ingresos presupuestados para el año se reducen desde hoy en un 3%, el déficit tarifario se volverá a disparar este año. Y no habrá manera de laminarlo por encima del límite de 3.000 millones que la ley permite para este ejercicio.

Además de estos cambios, el ministerio ha decidido eliminar el artículo cuarto del texto original, en el que se establecía la supresión del alquiler de los contadores analógicos desde hoy.

Una medida (ahora menor), con la que el Gobierno pretendía aclarar la renovación del parque de contadores para la que se estableció en 2007 un calendario hasta 2018, año en que todos los equipos deben ser de telegestión, había sido contestada por las empresas y a ella se había opuesto en su dictamen la propia CNE.

Según datos empresariales, el coste de la medida rondaría los 200 millones al año y desincentivaría la instalación de contadores nuevos, por los que sí se cobraría el alquiler.

Sebastián y Montoro se reúnen de nuevo para tratar el pacto energético

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, y el portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, se volvieron a fotografiar juntos ayer a cuenta del pacto energético con el que Industria ha justificado la congelación de la tarifa eléctrica en julio. Fue en la sede del ministerio en un posado tras la primera reunión que ambos mantuvieron tras el anuncio de la semana pasada. Según sus respectivas declaraciones, el acuerdo se resolverá "en julio", en palabras de Sebastián o "lo más pronto posible", según Montoro. El Gobierno y el principal partido de la oposición remitirán un acuerdo, cuyo contenido de desconoce, a la subcomisión del Congreso sobre estrategia energética en los próximos 25 años.

La reunión entre Montoro y Sebastián duró dos horas. El primero dijo haber encontrado al Gobierno "dispuesto" a replantearse el cierre de la central nuclear de Garoña, su caballo de batalla, mientras que el segundo dijo que esta cuestión, decidida hace un año, "pertenece al pasado".

Para Montoro, "el proyecto conjunto" del Gobierno y del principal partido de la oposición se llevará "antes de fin de julio" al "escenario parlamentario" con el objeto de "lograr la máxima coincidencia entre los grupos políticos. Podemos llegar a un acuerdo muy rápidamente, en días o semanas", señaló. La intención, explicó, es lograr un acuerdo "equivalente al Pacto de Toledo sobre pensiones que dé la máxima seguridad y garantía a consumidores e inversores", y que impida que se "cambien elementos sustanciales" de la política energética del país con cada cambio de Gobierno.

Sin desvelar nada del contenido de un pacto que fuentes socialistas califican de "improvisado",Montoro dijo que "España necesita utilizar todas las fuentes de energía, desde la nuclear a la renovable, pero sin carga ideológica" ni "prejuicios".