La batalla energética

Las grandes eléctricas piden un acuerdo "urgente"

Las cinco grandes compañías eléctricas integradas en Unesa (Iberdrola, Endesa, Gas Natural Fenosa, HC Energía y Eon España) remitieron ayer un comunicado conjunto en el que exigen a las fuerzas políticas y al Parlamento "un acuerdo urgente para cerrar en los próximos días un pacto energético que ponga fin a la incertidumbre regulatoria que amenaza la estabilidad financiera de las compañías energéticas".

El comunicado común fue enviado por cada una de las compañías por separado y no a través de Unesa, al considerar que la vía individual es más efectiva. En opinión de las empresas, "el pacto debe mantener el principio de la legalidad vigente, que prevé la revisión tarifaria a los seis meses bajo el criterio de aditividad". Y la fecha límite -recuerdan- es el 1 de julio de 2010. En este sentido, "el futuro pacto debe estar fundamentado en criterios de estabilidad, seguridad jurídica y sostenibilidad".

El comunicado subraya que las empresas energéticas españolas son uno de los principales motores de la economía. Las grandes eléctricas generan un empleo directo de más de 30.000 personas, que se eleva a más de 100.000 si se tiene en cuenta el indirecto y sus inversiones superaron los 55.000 millones entre 2001 y 2009. Su capitalización conjunta supera los 60.000 millones.

La incertidumbre provocada por la congelación tarifaria y un pacto que no es la primera vez que anuncian Miguel Sebastián y Cristóbal Montoro, y los rumores sobre el cobro de un impuesto a las centrales nucleares, ha devaluado las cotizaciones de las eléctricas. En algunos casos, como el de Iberdrola, ha llegado a mínimos (4,6 euros por título ayer). La de Endesa cayó un 1,5%, hasta 17,49 euros por acción y la de Gas Natural, un 0,5%, hasta cerrar en 11,9 euros.

APPA se desmarca

La Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) ha decidido desvincularse de la carta que las patronales fotovoltaicas enviaron ayer a Industria sobre propuestas para su futura retribución porque, en su opinión, dejan "la puerta abierta" a la retroactividad.