Reducir el déficit al 6% del PIB en 2011

Bruselas publica el martes su dictamen sobre el plan de estabilidad español

La Comisión Europea (CE) presentará el próximo martes su dictamen oficial sobre el programa de estabilidad español hasta el año 2013, en el que determinará si España debe ampliar las medidas de ajuste adoptadas hasta ahora para situar el déficit en el 3% del PIB al final del periodo.

El informe del Ejecutivo comunitario aprobará el objetivo español de reducir el déficit al 6% del PIB en 2011, así como las medidas previstas en 2010 parar lograrlo, pero es probable que solicite mayor concreción sobre sus planes para 2011 y los años siguientes, según fuentes comunitarias.

El programa de estabilidad español y las medidas adicionales de ajuste adoptadas a comienzos del mes de mayo ante las exigencias de los socios de euro han sido analizados en diversas ocasiones en las últimas semanas, pero no será hasta el martes cuando el Ejecutivo comunitario exprese su opinión formal.

æpermil;sta servirá de punto de partida para que los ministros de Finanzas europeos aprueben unas conclusiones en la reunión que se celebrará el 13 de julio, en un momento en el que España está siendo señalada por los mercados como la siguiente víctima de la crisis de deuda iniciada en Grecia.

El plan para sanear las cuentas públicas, que alcanzaron un déficit del 11,2% del PIB en 2009 debido al impacto de los programas de relanzamiento económico adoptados durante la crisis, incluye una subida del IVA, un recorte del sueldo de los funcionarios y de la inversión pública, así como la congelación de las pensiones.

La ministra de Economía española, Elena Salgado, confía en que estas acciones bastarán para lograr las metas fijadas pero, pese a ello, ha asegurado a sus socios europeos que hará "lo que haga falta" para cumplir su compromiso de reducir el déficit hasta ese 6% a finales de 2011.

En todo caso, España todavía puede incluir mayores medidas de ajuste en los presupuestos para 2011, que se elaborarán en torno a septiembre próximo.

El presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean Claude Juncker, se declaró ayer "completamente satisfecho" con las medidas de ajuste tomadas hasta ahora por el Gobierno español y consideró que deberá adoptar medidas más allá de 2011, "pero no ahora".

El anterior examen de las cuentas públicas españolas realizado por parte del Ejecutivo comunitario, dentro el procedimiento por déficit excesivo, data del 17 de marzo.

Aquel día, la Comisión Europea otorgó un aprobado al plan español pero pidió mayor concreción de las medidas a partir de 2011, así como que el Ejecutivo acometa la reforma de las pensiones y contenga el déficit de las administraciones locales y regionales.

La reforma de las pensiones y del mercado de trabajo han sido también dos de las exigencias efectuadas por parte de los socios europeos en las reuniones del Eurogrupo y el Ecofin, celebradas esta semana en Luxemburgo.

El Gobierno prepara un decreto para reformar el mercado de trabajo, que espera tener aprobado el 16 de junio, antes de la próxima reunión de los líderes de la Unión Europea (UE), prevista para el jueves de la semana que viene en Bruselas.

También ha planteado una reforma del sistema de pensiones, que está siendo discutida dentro del Pacto de Toledo, del que espera obtener una respuesta a su proposición en torno al verano.

La evaluación efectuada en marzo pasado por el Ejecutivo comunitario consideraba asimismo que las previsiones de crecimiento sobre las que se apoyaba el proyecto español eran demasiado optimistas y alertaba del efecto que una menor expansión podría tener sobre la salud de las cuentas públicas, al mermar la recaudación.

Entonces, el Gobierno barajaba una contracción económica del 0,3% del PIB para 2010, una recuperación del 1,8% en 2011, una expansión del 2,9% en 2012 y del 3,1% en 2013.

Sin embargo, tras la reducción del gasto anunciada a comienzos de mayo, redujo sus estimaciones al 1,3% en 2011, el 2,5% en 2012 y el 2,7% en 2013.

El próximo martes, la Comisión Europea también hará pública su evaluación sobre los programas de saneamiento de las finanzas públicas de otros once países inmersos en procedimientos por déficit excesivo: Portugal, Irlanda, Italia, Bélgica, República Checa, Alemania, Francia, Holanda, Austria, Eslovenia y Eslovaquia.