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Análisis

Internet modifica los hábitos de los pacientes españoles

Las mujeres son las principales demandantes de la segunda opinión médica

Enfermos superinformados; séniors que anteponen la salud de su negocio a la suya propia; mujeres cada vez más informadas acerca de los tratamientos; jóvenes más interesados por el bienestar y la estética, y ancianos cada vez más preocupados por la prevención son algunas de las características que perfilan el ADN del nuevo paciente español, según se desprende de un estudio elaborado por la consultora Daemon Quest sobre el sector de la salud privada.

Internet es el principal responsable de este nuevo tipo de paciente altamente activo, que además se puede extrapolar a los usuarios de la sanidad privada, a juicio de Ángel Bonet, responsable del área de salud de la consultora. Las redes sociales y la multitud de webs de salud que inundan internet deberían ser chequeados permanentemente por los centros privados en busca de orientación para mejorar su servicio, explica Bonet.

El aumento de la petición de una segunda opinión médica es una de las consecuencias inmediatas del exceso de información en la red, donde acude casi el 90% de los enfermos a chequear los diagnósticos. Según este estudio, el 46% de los pacientes no se conforma con lo que les dice el primer médico, siendo las mujeres (seguidas de los pensionistas) las menos confiadas y las más informadas, algo lógico teniendo en cuenta que aún siguen llevando el peso de la salud de toda la familia. Sólo la red social de madres Charadas.com es visitada semanalmente por más de 200.000 mamás, según señala Bonet.

Aunque el índice de insatisfacción de los usuarios de la sanidad privada es importante, el 61% de los pacientes se queja de su médico, sobre todo por la puntualidad, trato distante, el uso de tecnicismos o la dificultad para conseguir citas para las pruebas, especialmente los séniors acomodados. Pero sólo el 17% ha cambiado de facultativo, lo que denota aún un fuerte apego por el médico de toda la vida. También en este caso las redes sociales son cada vez más usadas para comprobar la reputación del doctor y la confianza del centro (en especial entre los más jóvenes).

Los horarios y accesibilidad son otros de los hábitos que se han modificado en los últimos años. Ahora, los hombres (50%) van al médico a la hora de comer, frente a las mujeres y los solteros jóvenes que acuden entre las ocho y las diez de la mañana. La accesibilidad y cercanía se valora aún más cuando se requieren tratamientos estéticos, motivo por el cual han crecido tanto centros como Corporación Dermoestética.

Cuando se trata de prevención, el paciente exige servicio, puntualidad, buen trato y accesibilidad frente a las patologías, donde prima la eficacia de los tratamientos. Actualmente, el hombre comienza los chequeos a los 40 años y la mujer, más previsora, empieza antes a ir al ginecólogo.

Los autónomos visitan poco al doctor

Los séniors acomodados, mayores de 55 años, son hoy los principales consumidores de los seguros privados (74%). Aun así, los autónomos, entre los que destacan los propietarios de pymes o empresarios de grandes compañías, son uno de los grupos que actualmente menos visitan al médico para no ausentarse de su negocio, a pesar de ser un colectivo de mucho riesgo. Este segmento registra muchas patologías derivadas del estrés y ansiedad, circunstancias que se acentúan con los tiempos de crisis y con estilo de vida poco saludable. "Anteponen, generalmente, la salud de su negocio a la suya propia", asevera Bonet.El sénior retirado o prejubilado, por su parte, realiza un mayor uso de los tratamientos médicos y preventivos, cuidando el estilo de vida. Las mujeres retiradas, por su parte, recurren a curas estéticas no invasivas.Los directivos, que cuentan con seguro médico en el 94% de los casos, recurren cada vez más a seguimientos preventivos.

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