Más de 80.000 millones

La banca española compró más del 50% de la deuda pública desde 2009, según UBS

El banco suizo UBS advirtió hoy de que en los últimos 18 meses la banca española ha destinado más de 80.000 millones a comprar deuda pública, con lo que acaparó más de la mitad de las emisiones del Tesoro.

Una estrategia "agresiva" para aprovecharse de la financiación barata a corto plazo, califican los expertos de la entidad helvética en un informe publicado hoy, pero que dista de la del resto de competidores europeos, que sólo compraron entre el 15% y el 20% de las emisiones de deuda pública de sus respectivos países.

De hecho, destaca UBS, sólo en el último trimestre de 2009, los bancos españoles compraron una cantidad equivalente al 63% de la emisión de obligaciones netas.

Pero además, desde julio de 2008, los bancos españoles han adquirido en términos netos más bonos soberanos de países de la zona del euro que los que compraron los bancos de cualquier otro país de la región.

Según los datos expuestos por UBS, los tres mayores bancos españoles tenían más de 100.000 millones en bonos, ya que el Banco Santander poseía 64.000 millones, el BBVA, 31.000 millones, y el Popular, 10.424 millones.

A estas entidades les seguía Banesto, con 8.000 millones; Bankinter, con 6.900 millones; Banco Pastor, con 6.700 millones; y Sabadell, con 3.000 millones.

En cuanto a la reordenación del sistema financiero, los expertos de la entidad suiza dijeron que hay 23 cajas de ahorro inmersas en procesos de fusión y para ello bastarán los 12.000 millones con los que cuenta el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria, dotado inicialmente con 9.000 millones a los que hay que sumar otros 3.000 millones emitidos posteriormente.

No obstante, UBS pone en duda si las ayudas estatales con un límite del 2% de los activos ponderados por riesgo será suficiente para reforzar la solvencia de las cajas, con una exposición al sector promotor de la vivienda superior al 20%.

Además, también advierte de la presión para determinadas entidades de las mayores provisiones exigidas por el Banco de España para afrontar un futuro próximo, en el que UBS pronostica que la morosidad podría llegar al 8%, igual que en la crisis de 1993.

Para ello se basa en que, aunque ahora el desempleo puede ser inferior al alcanzado en aquella época, el PIB ha sufrido un retroceso mayor y los créditos al sector inmobiliario rondan 445.000 millones, prácticamente la cuarta parte de la cartera crediticia total.