Castigo a la economía europea

La deuda, peor que antes del plan de apoyo del BCE y la UE

Las primas de riesgo siguen al alza a pesar de los mecanismos de estabilización pactados hace un mes

El termómetro del riesgo financiero continúa sumando grados. Los esfuerzos de las autoridades por restaurar la confianza no terminan de dar los frutos deseados. Las compras directas de deuda pública y privada por parte del BCE, así como el mecanismo de estabilización para blindar el euro anunciado por la Unión Europea a principios de mayo apenas han servido para reducir tensiones. La desconfianza va en aumento, algo que los entendidos achacan al escaso tamaño relativo de las compras de deuda por parte del BCE, a las incertidumbres que genera la puesta en marcha del mecanismo de rescate y a la enorme volatilidad.

Los expertos coinciden en que las medidas adoptadas van en la buena dirección. El mecanismo europeo de estabilización persigue evitar que se repitan episodios como el griego, y lo hace a través de la movilización de hasta 750.000 millones de euros sumando las aportaciones del presupuesto de la Comisión Europea (60.000), el FMI (250.000) y un vehículo financiero europeo (440.000) creado para emitir deuda. Asimismo, prevé armonizar la disciplina fiscal, ya que el acceso al fondo está condicionado a la implementación de un plan de consolidación fiscal. El problema es que los detalles de su puesta en marcha siguen generando mucha incertidumbre. Los ministros de la zona euro debatieron ayer en Luxemburgo los detalles técnicos de esta facilidad financiera, (Special Purpose Vehicle en inglés), la pata clave del mecanismo ya que permitirá obtener financiación en el mercado a buen precio mediante la emisión de eurobonos con garantía de los Estados que participan.

Mientras, la tensión seguía aumentando en el mercado. La percepción de riesgo sobre España volvió a lanzar el nivel más alto desde la llegada del euro, algo que también le ocurrió a Italia, mientras que el contagio se empezó a hacer más evidente en otras naciones como Francia. Todo ello, en un día de pérdidas generalizadas en las Bolsas.

La autoridad monetaria europea ralentiza las compras de bonos. Hoy drenará 40.500 millones

La prima de riesgo que mide el diferencial entre el bono español a 10 años (4,59%) y el alemán al mismo plazo (2,56%) se amplió hasta 202,8 puntos básicos, mientras que el diferencial de Italia alcanzó los 176,7 puntos básicos y el Francia, los 48,4 puntos básicos desde los 26 de finales de mayo.

Tampoco las compras directas de deuda por parte del BCE han servido para reducir estos diferenciales, algo que los expertos achacan a su política de compras. Todo indica que la autoridad monetaria ha estado adquiriendo deuda de Grecia y Portugal, dos países que sí han visto cómo se relajaban sus primas de riesgo desde los niveles registrados los primeros días de mayo. En concreto, el de Grecia, pese a ampliarse ayer, ha pasado de los 965,2 puntos básicos a los 555,9, mientras que el de Portugal ha caído desde los 348,8 puntos básicos a los 263,6 -pese a repuntar ayer-.

El BCE anunció ayer que que drenará hoy 40.500 millones de euros del mercado mediante la oferta de depósitos remunerados a un tipo máximo del 1%. Esta operación va destinada a contrarrestar las compras de deuda por esa cantidad que realizó el BCE hasta el pasado 4 de junio. Es decir, a la luz de estos datos el BCE ha frenado sus compras de deuda; la semana pasada tan sólo adquirió 5.500 millones frente a los 8.500 millones de la semana precedente, los 10.000 millones de la anterior o los 16.500 millones con los que inició estas adquisiciones en mayo.

"La magnitud de las compras es pequeña y probablemente no está centrada en España. La desconfianza que genera el país, la tensión a nivel internacional y la presión por los vencimientos de deuda a nivel europeo son algunos motivos detrás del aumento de los diferenciales", explica José Luis Martínez, estratega de Citi en España. "El BCE va respondiendo con intervenciones pero para poder reconducir el mercado tendría que entrar con contundencia. No puede competir en volumen", explica José Manuel Pazos, de IGF.

La acumulación de factores negativos a nivel internacional también explica el aumento de tensión. "Los riesgos geopolíticos como Israel, datos económicos que apuntan a una moderación del crecimiento y la volatilidad crean tensión", añade Martínez.

La reunión del BCE el próximo jueves se perfila como una de las citas clave de la semana. Está por ver si da detalles de su política de compra de bonos y si envía alguna señal contundente que ayude a calmar. Más información en la Página 41

Avalancha de papel en Europa y EE UU por las subastas de deuda pública

El jueves el Tesoro español tiene otra cita clave con el mercado de bonos. Colocará bonos a tres años a un cupón de referencia del 2,5%, pero la cantidad prevista todavía no ha sido hecha pública. La semana, de todos modos, se antoja tensa en los mercados de deuda ante la intensidad de las emisiones. Como muestra, sirva la operación de ayer de Bélgica, que vendió 3.500 millones de deuda a dos, seis y 10 años. La subasta se resolvió con baja demanda en los plazos más largos, lo que presionó la deuda de este país. Hoy Holanda coloca 4.000 millones a tres años y Austria, 1.650 millones a ocho. El miércoles es también el turno de Portugal (1.500 millones en deuda a tres y 10 años) y Alemania (7.000 a 10 años), antes de que el jueves España venda su deuda a tres años. En total, y sin contar con España, 17.700 millones de euros. Además, por su parte el Reino Unido vende 4.750 millones de libras (5.750 millones de euros) entre el martes y el miércoles, y Estados Unidos tiene cita martes, miércoles y jueves, fechas en las que colocará un total de 70.000 millones de dólares, 58.000 millones de euros. La próxima semana España vende deuda a 12 y 18 meses (martes) y a 10 y 30 años (jueves). En junio vencen 8.000 millones de deuda española y en julio otros 24.000. En la zona euro, en estos dos meses vencen más de 100.000 millones.

Los bancos depositan en el BCE una cantidad récord de 350.000 millones

La sequía del mercado interbancario está produciendo un doble efecto en la apelación de la banca europea al Banco Central Europeo (BCE). El sistema financiero no sólo acude en busca de liquidez para cubrir sus necesidades diarias de financiación, sino que también está batiendo récords en lo que deposita en el BCE, pese a que la rentabilidad es muy baja. Así, los bancos comerciales de la eurozona confiaban el pasado viernes al BCE un total de 350.903 millones de euros a un día con un tipo de interés del 0,25%. Esta cifra es un nuevo récord histórico y subraya las crecientes tensiones en los mercados ante el incremento de la incertidumbre relacionada con el contagio de la crisis de deuda desde Grecia a otros países europeos.

La facilidad de depósito del BCE remunera el dinero ingresado allí diariamente al 0,25%, muy por debajo del 1% del precio oficial del dinero, lo que constata la creciente desconfianza entre los bancos, que optan por la seguridad del banco central en vez de prestarse entre ellos y obtener un mayor rendimiento. El anterior récord de los depósitos en el BCE se alcanzó el pasado 2 de junio, cuando las entidades financieras mantuvieron en las arcas del instituto emisor 320.400 millones de euros. De este modo, los bancos acumulan siete sesiones consecutivas en las que sus depósitos diarios en el BCE han resultado superiores a 300.000 millones.

Las cifras

48 puntos básicos es el diferencial al que se ha ampliado la deuda francesa a 10 años respecto a la alemana. El 31 de mayo rondaba 26.

4,6 es el porcentaje al que se situó ayer el rendimiento de los bonos españoles a 10 años. El alemán cotizaba en el 2,56%.

5.500 millones es la cantidad de deuda que compró el BCE la semana pasada.