Paso histórico en la construcción europea

Hacienda recortará el déficit con menos gasto pero sin excluir alzas de impuestos

El recorte adicional del déficit de 0,5 puntos para este año y de un punto para 2010 se alcanzará, sobre todo, por el lado del gasto. Así lo sugirió ayer el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, quien aseguró que el Gobierno no se plantea "una gran subida" de impuestos aunque no descarta aumentos puntuales de tributos menores.

Carlos Ocaña se negó reiteradamente durante un almuerzo organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) a explicar qué medidas concretas impulsará el Gobierno para cumplir el nuevo objetivo de déficit, fijado en el 9,3% para este año y en el 6,5% para 2011.

Ocaña se limitó a repetir que el esfuerzo procederá sobre todo del lado del gasto. Sin embargo, a diferencia de ocasiones anteriores, el secretario de Estado de Hacienda titubeó cuando se le preguntó si el Gobierno aún mantenía la idea de que no habría medidas adicionales por el lado de los ingresos. "No habrá una gran subida de impuestos", acertó a decir tras un circunloquio. Una respuesta que deja la puerta abierta a posibles incrementos puntuales de tributos menores. En cualquier caso, Ocaña descartó con rotundidad un nuevo aumento del impuesto sobre el tabaco, cuyo gravamen se elevó el verano pasado. Las nuevas medidas de austeridad serán anunciadas mañana por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que intervendrá en el Congreso de los Diputados.

Ocaña reveló que la decisión del domingo de reducir el objetivo de déficit estuvo marcada por los temores de los mercados financieros internacionales hacia la solvencia de España, que dispararon la prima de riesgo la semana pasada y encarecieron la financiación del Estado. En cualquier caso, la previsión de alcanzar un déficit del 3% en 2013 se mantiene invariable.

Los inspectores vaticinan un aumento en el IRPF

Parte del ahorro adicional de 5.000 millones para este año y de 10.000 millones para el próximo recaerá sobre las comunidades autónomas, aseguró Ocaña. Esto significa que, en breve, se volverá a reunir el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que el mes anterior ya aprobó "un acuerdo marco" de reducción de costes en la Administración autonómica. El pacto alcanzado incluía una racionalización del gasto público y un mayor control presupuestario del Estado central sobre las comunidades autónomas.

Por otra parte, siguen existiendo líneas rojas que no pueden verse afectadas por el recorte, como las prestaciones por desempleo. Ocaña aseguró que existe margen parar realizar nuevos tijeretazos presupuestarios. Y defendió que el Gobierno "intentará" que el nuevo plan de austeridad no afecte al gasto productivo, es decir, a aquellas partidas que sirven para crear empleo y riqueza.

Las nuevas medidas de recorte del gasto se aprobarán, junto al techo de gasto para 2011, en el Consejos de Ministros del próximo viernes o en el de la semana siguiente, anunció Ocaña, quien restó importancia a la fuerte subida de la Bolsa de ayer, de la misma forma que opinó que el desplome de la semana anterior no estaba justificado. Aun así, celebró que la prima de riesgo -el diferencial entre el bono alemán y el español a diez años- haya bajado en picado hasta regresar al nivel de los cien puntos básicos.

Por otra parte, el portavoz de la Organización de Inspectores de Hacienda, Francisco de la Torre, vaticinó que el actual deterioro de las finanzas públicas obligará al Gobierno a incrementar el IRPF o los impuestos especiales, dos tributos que "funcionan bien" y que, a diferencia del IVA, ofrecen poco margen al fraude fiscal. De la Torre reclamó una reforma en el sistema de módulos, "un nido de facturas falsas."

El Presupuesto, en gran parte comprometido

El gasto no financiero previsto en los Presupuestos Generales del Estado ascienden a 185.000 millones de euros. Sobre esa cifra, el Gobierno ya planeó un recorte de 5.000 millones de euros en febrero. Ahora, dos meses después, el Ejecutivo anuncia un tijeretazo adicional de otros 5.000 millones.

Resulta difícil aplicar los nuevos recortes ya que dos tercios del gasto del Estado para 2010 está ya comprometido y el Gobierno se niega a rebajar el gasto social. Así, quedan pocas áreas donde aplicar el tijeretazo. Nuevamente, el Ministerio de Fomento aparece como uno de los posibles perjudicados. Por otro lado, las partidas destinadas a seguridad ciudadana y justicia resultan prioritarias para el Gobierno. Así, Defensa y política exterior se vislumbran como dos áreas susceptibles de ser recortadas.

Menos multas

La Comisión de Hacienda debatirá hoy una proposición no de ley de CiU que reclama al Gobierno que "reconsidere" el régimen de sanciones a pymes por irregularidades en operaciones vinculadas, es decir, intercambios comerciales entre empresas del mismo grupo.