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Columna

España debe evitar una crisis de deuda

Para España, el contagio ya no es una amenaza, es una realidad. La Bolsa española se desplomó y el rendimiento de los bonos se disparó a raíz de la rebaja de la deuda griega el martes. Standard & Poor's decidió degradar a España de AA+ hasta AA. Pero el país aún tiene tiempo para evitar una crisis de la deuda.

Los inversores tienen razón al preocuparse por una tasa de desempleo que se aproxima al 20%, un PIB todavía en declive, un sector privado excesivamente endeudado y un déficit fiscal del 11,2% del PIB.

En el actual clima de miedo, el récord pasado -España recortó su déficit en 4 puntos porcentuales del PIB entre 1993 y 1997- y la carga modesta de la deuda actual, poco más del 50% del PIB, apenas son un consuelo. Para mantener abierto el mercado de bonos, el Gobierno debe demostrar que está en el camino correcto. He aquí un programa de cuatro puntos.

Primero, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero debe ponerse más duro. Olvidarse de decisiones sobre la edad de jubilación y los salarios del sector público. Concretar el plan de estabilidad actual, que es demasiado escaso en detalles y se basa en hipótesis demasiado optimistas sobre el crecimiento. La congelación inmediata de los salarios del sector público sería un buen comienzo. Podría ahorrar el 2% del PIB para 2013, según calculan algunos economistas.

Segundo, España debe demostrar que puede volver a crecer de nuevo. Una de las principales razones de la rebaja de S&P han sido las pobres perspectivas a corto plazo. Para fomentar el empleo, son necesarias reformas en la legislación laboral. Alquileres más baratos y recortes de salarios bajarían el desempleo y ayudarían a las exportaciones, que se han mantenido a pesar de costes laborales unitarios más altos. Según Goldman Sachs, España superó a Francia e Italia en la última década.

Tercero, el Gobierno necesita poner en condiciones operativas el sistema financiero. La principal prioridad son las cajas de ahorros. El paquete de rescate de 99.000 millones de euros debe ser gastado más pronto que tarde.

Finalmente, Zapatero debe mostrar que es consciente de la crisis. La incertidumbre sobre el estado de las subvenciones a las renovables ha sido un paso en la dirección equivocada. Y en lugar de pelearse con la oposición, envuelta en escándalos de corrupción, debe trabajar en la creación de un frente unido contra un entorno hostil.

Por Fiona Maharg-Bravo

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