Tensión en la deuda soberana europea

S&P rebaja la calificación crediticia de Grecia y Portugal

Standard and Poor's rebajó ayer el rating de la deuda de Grecia y Portugal y situó la calificación de los bonos a largo plazo del país heleno en BB+, o nivel no apto para la inversión; esto es: bono basura.

Nuestra valoración sobre las perspectivas económicas y fiscales de Grecia nos llevan a concluir que la capacidad de hacer frente a los pagos de deuda soberana ya no es compatible con un rating con grado de inversión". Con esta frase justificaba ayer la agencia de calificación crediticia Standard & Poor's la decisión de rebajar el rating de Grecia. S&P rebajó ayer tres escalones el rating de la deuda a largo plazo hasta BB+ y dos la de corto plazo hasta B. Ambas se encuentran por debajo del nivel apto para la inversión, lo que convierte a Grecia en high yield o bono basura.

S&P mantiene una perspectiva negativa para la deuda griega, que podría derivar en una nueva rebaja si la capacidad del Gobierno para implementar una reforma fiscal y estructural empeora, bien por encontrar oposición política nacional, bien por un deterioro de la situación económica.

La agencia justifica la rebaja de ayer en los problemas políticos, económicos y presupuestarios a que se enfrenta Grecia para rebajar su abultado nivel de deuda. "Creemos que las opciones del Gobierno se están estrechando por al empeoramiento de la situación económica, en un momento en que aumenta la presión para aplicar medidas fiscales más agresivas", apunta S&P en una nota. La agencia considera que los acreedores podrían recuperar entre el 30% y el 50% de su inversión en caso de una reestructuración de la deuda o la declaración de impago.

Grecia negocia estos días con el Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea un plan de rescate para inyectar al país hasta 45.000 millones de euros. No obstante, países como Francia y Alemania exigen antes un plan creíble de ajuste fiscal.

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, señaló ayer que el impago de deuda de Grecia está descartado. Trichet y el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn viajan hoy a Alemania para tratar con el parlamento del país las condiciones del rescate.

El próximo 9 de mayo se celebran elecciones en Renania del Norte-Westfalia, uno de los estados más importantes de Alemania. Y el hecho de que el país esté en plena campaña electoral es una de las razones que están retrasando la firma del acuerdo para el rescate, dando alas a la volatilidad de la deuda soberana.

España ha solicitado una cumbre de jefes de Estado o Gobierno de la zona euro (Eurogrupo) para decidir sobre el plan de rescate griego. La cumbre se celebrará probablemente el 10 de mayo, tras las elecciones alemanas.

S&P rebajó ayer también la calificación de la deuda a largo plazo de Portugal dos escalones, de A+ a A-, con lo que el rating del país luso queda a dos escalones del bono basura. Las primas de riesgo de los países periféricos de la UE se mantuvieron ayer en zona de máximos, aunque los rendimientos apenas se movieron. El bono a 10 años de Grecia cerró en el 9,69%, y la prima de riesgo, el diferencial con el bund alemán se situó en 675,1 puntos básicos. La deuda a dos años rendía ayer el más del 15%. Entretanto, la prima de riesgo de Portugal alcanzó 2,77 puntos básicos, y la de Italia y España se situaron en 111 y 112,5 puntos, respectivamente.

Críticas

Justo el día en que S&P apuntaba al vecino Portugal, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, lanzó un aviso desde EE UU. "Que algunas agencias intenten erigirse en albaceas de la pureza económica y cuestionar los pilares de nuestra economía, produce, cuando menos, cierta perplejidad", afirmó.

El Tesoro paga el 60% más por las letras

La presión del mercado sobre la deuda soberana española se trasladó ayer a la subasta de letras a tres y seis meses que realizó el Tesoro, que tuvo que elevar en más de un 60% la rentabilidad de estos títulos. Las letras a tres meses se adjudicaron a un interés marginal del 0,549%, frente al 0,333% de la subasta anterior del 23 de marzo, y las letras a seis meses se colocaron a un interés del 0,76%, por encima del 0,49% de la subasta precedente. Italia también colocó ayer letras a seis meses al 0,814%, por encima del 0,76% de las letras españolas al mismo plazo.

A tales precios, el importe adjudicado por el Tesoro español ha sido muy inferior a lo demandado. De hecho, la rentabilidad ofrecida fue superior a la del mercado secundario, donde las letras a tres meses rentaban ayer el 0,415% y las de seis meses, el 0,525%. Así, los inversores solicitaron 3.091,36 millones de letras a tres meses y recibieron 936,36 millones. En las letras a seis meses, se adjudicaron 1.703,67 millones de los 3.614,67 millones solicitados. La subasta supera el objetivo de colocación esperado, de 2.000 millones de euros. La próxima subasta, de bonos a cinco años, será el 6 de mayo.