Se discutirá sobre la posición de Alemania

Sarkozy y Barroso tratan de buscar un consenso sobre las condiciones a Grecia

El jefe del Estado francés, Nicolas Sarkozy, recibe hoy al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en un intento de poner un poco de orden en las condiciones que se van a imponer a Grecia para el prometido desembolso de la ayuda europea.

Sarkozy y Barroso, que tienen previsto un almuerzo de trabajo en el Elíseo, no pueden obviar en sus discusiones las disonancias en las posiciones de los países de la zona del euro sobre la forma en que hay que abonar el dinero a Grecia, y los compromisos que Atenas tiene que asumir.

El presidente de la Comisión Europea aprovecha su paso por París para entrevistarse a continuación con el primer ministro francés, François Fillon.

Una cuestión central en estos encuentros es la fuerte reticencia manifestada por los responsables alemanes para hacer un desembolso inmediato, en campaña electoral, conjugada con la urgencia para Grecia de poder responder a un nuevo vencimiento de un paquete de su deuda el próximo 19 de mayo.

El mayor riesgo sería que Grecia no pudiera obtener el dinero a tiempo y que un eventual colapso tuviera un efecto en cadena de contagio a otros países de la zona del euro atacados por los mercados.

La ministra francesa de Economía y Finanzas, Christine Lagarde, advirtió el pasado fin de semana de que la ayuda a Grecia se le entregará "en función de las necesidades, y en caso de suspensión de pagos, apretaremos inmediatamente el pedal del freno".

Francia, con 6.300 millones de euros, es el segundo mayor contribuyente al plan de salvamento de Grecia de la zona del euro, cifrado en 30.000 millones, dinero que se sumaría a los 15.000 millones que podría aportar el Fondo Monetario Internacional.

El Parlamento francés inicia el próximo 3 de mayo la tramitación del proyecto de ley de rectificación del presupuesto que incluye una dotación de 3.900 millones de euros para Grecia a cuenta del ejercicio de 2010.

La ministra francesa de Finanzas, que justificó esos préstamos por "solidaridad" y en nombre de la defensa del "territorio del euro", calculó que si los griegos toman los 3.900 millones de euros de ayuda presupuestados este año, Francia ganará con los intereses 150 millones de euros.