A fondo

El paraíso fiscal, trinchera de los 'hedge funds'

El paraíso fiscal, trinchera de los 'hedge funds'
El paraíso fiscal, trinchera de los 'hedge funds'

Los hedge funds o fondos especulativos estuvieron en el epicentro del estallido de la actual crisis financiera y, dos años después, aún no hay una normativa que regule y dé uniformidad a su comercialización en la Unión Europea. Las presiones del Reino Unido, donde se concentra el 80% de la industria europea de hedge funds, impidieron que los ministros de finanzas de la Unión Europea tomaran el martes una decisión sobre la propuesta de directiva sobre Inversiones Alternativas para Gestores de Fondos.

La presidencia española de la Unión Europea va a ampliar el plazo para tomar una decisión e intentará alcanzar un texto de consenso. Aunque ese pretendido acuerdo pase únicamente por acercar posturas con la poderosa industria británica y, por extensión, con la estadounidense. En definitiva, con el lobby anglosajón que domina el sector de los hedge funds.

Estados Unidos ya advirtió recientemente al comisario europeo de Mercado Interior y Servicios que la propuesta de directiva comunitaria podía resultar proteccionista, una opinión compartida de forma entusiasta por la Asociación de Gestoras de Inversión Alternativa (AIMA, por sus siglas en inglés). "La propuesta de directiva pretende dar a los hedge funds en la Unión Europea la uniformidad que ya se ha dado a la industria tradicional de fondos de inversión, pero eso supone más requisitos y costes para las gestoras de países con unos mercados menos regulados", explica Jorge Canta, de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira.

El lobby anglosajón se resiste a los requisitos de la directiva comunitaria

Ángel Martínez Aldama, director general de Inverco, reconoce que la directiva ha encallado en el punto relativo a los acuerdos con terceros países. La propuesta contempla la necesidad de establecer acuerdos de cooperación de modo que los hedge funds de terceros países que se comercialicen en la UE cumplan determinados requisitos de transparencia, una medida que afectaría a las gestoras estadounidenses y también a todos los fondos especulativos con domicilio en paraísos fiscales, pero que son gestionados desde la City londinense.

La ausencia de una regulación comunitaria ha dado lugar a notables diferencias en la industria de hedge funds entre unos países europeos y otros. Así, España cuenta con uno de los mercados más restrictivos y en los que más tardíamente se ha regulado la comercialización de los fondos de inversión libre. Pero, en el otro extremo, Irlanda, Luxemburgo o Reino Unido cuentan con mercados más laxos. "La industria española de hedge funds es muy pequeña y eso le resta influencia a la presidencia española", apuntan fuentes financieras.

El colapso en el verano de 2007 de dos hedge funds del banco estadounidense Bear Stearns con inversiones en activos subprime dio la voz de alarma sobre la crisis financiera que estallaría meses después. Era la mayor quiebra de un fondo especulativo desde la del Long Term Capital Management en 1998, que no significó en todo caso una revolución regulatoria para el sector. Según recuerda Jorge Canta, la quiebra del LTCM desembocó en la obligación, ya en 2006, para los gestores de hedge funds estadounidenses de registrarse en la denominada Investment Advisor Act. "Se regularon las gestoras pero no el producto, no se entró en el grado de apalancamiento o en la transparencia", añade.

"Será difícil establecer un marco regulatorio en la UE sin el acuerdo con Reino Unido y Estados Unidos", apunta Jordi Fabregat, profesor de finanzas de Esade, que señala a la existencia de paraísos fiscales y a las peculiaridades de los mercados domésticos como principales escollos, al tiempo que se lamenta de que "después de dos años, no hay avances significativos en materia de regulación". Ni en hedge funds, ni en requisitos de capital para la banca, ni en los seguros de impago de deuda, los polémicos CDS.

El comisario europeo de Servicios Financieros, Michel Barnier, señaló ayer que la Comisión Europea propondrá en los próximos meses una regulación para combatir la especulación con los CDS, muy intensa recientemente con activos como la deuda pública griega y, en menor medida, la española. "En los CDS, sí es válido el argumento de que han precipitado las correcciones en el mercado. Pero los hedge funds han funcionado razonablemente bien en esta crisis. Es mucho más grave el riesgo que ha asumido la banca", afirma Joaquín Casasús, director general de Abante Gestión en defensa del producto. De nuevo, subyace el debate de si el mercado es lo bastante eficiente como para regularse a sí mismo o si, como ha puesto de manifiesto la actual crisis, es necesario marcar los límites.