Berlín propone la expulsión de los países indisciplinados

La zona euro avalará la deuda griega si se dispara su coste

Los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro (Eurogrupo) acudirán al rescate de Grecia el próximo lunes. El Eurogrupo está dispuesto a avalar la deuda pública griega para reducir los costes de emisión que soporta el Gobierno de Papandreu.

Tras varias semanas de trabajo sobre el posible rescate de Grecia, los expertos comunitarios han concluido que la solución más viable y políticamente digerible es la de avalar la deuda pública griega para permitir al Gobierno de George Papandreu que obtenga mejores condiciones en los mercados financieros.

La decisión política sobre ese aval podría tomarse el mismo lunes en Bruselas, durante la reunión del Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la zona euro (Eurogrupo), aunque las fuentes consultadas no descartan que se intente mantener en secreto hasta que sea necesario activarla.

El aval sería bilateral, aunque algunos socios siguen defendiendo que sea colectivo. El respaldo de países tan solventes como Alemania o Francia permitirá a Atenas obtener hasta 25.000 millones de euros en los próximos meses a un tipo de interés más asequible que el exigido por los mercados al Estado griego.

A principios de marzo, Grecia tuvo que prometer un rendimiento del 6,25% para colocar 5.000 millones de euros a 10 años. Si se mantiene ese nivel en las próximas emisiones, el servicio de la deuda podría absorber todos los esfuerzos de saneamiento fiscal puestos en marcha por Papandreu.

El aval de los países de la zona euro, en cambio, permitiría a Grecia acercarse a los costes de financiación que disfrutaba desde el comienzo de la zona euro, situados en torno al 4,5%, sólo muy ligeramente por encima de lo que paga Alemania.

Las fuentes consultadas destacan que la fórmula de los avales permitirá ayudar a Grecia sin un desembolso monetario por parte de países como Alemania, donde la opinión pública se resiste a contemplar esa posibilidad. Los avales sólo se ejecutarían en caso de quiebra del Estado griego, una hipótesis descartada por casi todos los analistas.

La solución contemplada otorga a la Comisión Europea las labores de vigilancia para garantizar que Grecia cumple los planes de austeridad con los que espera rebajar el déficit público este año hasta el 8,7% del PIB desde el 12,7% de 2009.

Amenazas

Berlín ha acabado resignándose a la necesidad de ayudar a Grecia para evitar un contagio en el resto de la zona euro y un daño a los bancos alemanes que figuran entre los principales acreedores de Atenas.

A cambio, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, pidió el viernes un brutal endurecimiento de las normas del euro hasta el punto de expulsar a los países "que sean incapaces por sí mismos de consolidar sus presupuestos o recuperar la competitividad".

Primer rescate en 11 años de Unión Monetaria

La primera crisis soportada por la zona euro hizo saltar por los aires el Pacto de Estabilidad en 2003. La segunda, mucho mayor, se ha cargado el tabú de que ningún socio puede acudir al rescate de otro.

Grecia se convertirá el próximo lunes en el primer socio que recibe ayuda del resto de la Unión Monetaria para poder seguir a flote. El Consejo de Ministros de Economía de la euro zona, con la significativa ausencia del titular alemán (por enfermedad) concretará los planes de apoyo por los que ha venido clamando el Gobierno de George Papandreu desde principios de año.

Se acerca así al final la primera operación de rescate orquestada por la zona euro, para la que no había modelo ni guión a seguir. Bruselas, Fráncfort y el resto de capitales europeas han tenido que improvisar, como ocurrió en 2008 cuando se desplomaron varios bancos europeos por culpa de la caída de Lehman Brothers. La inyección de capital público fue entonces inmediata y las normas sobre ayudas de Estado quedaron en suspenso sin necesidad de discusión.

Ahora, los socios de la Unión han sido más precavidos. Primero, porque querían dar un escarmiento a Atenas para que empiece a respetar, por primera vez, las normas de un club al que se sumó de manera voluntaria hace nueve años. Y segundo, porque el caso griego sentará un precedente para el futuro de toda la Unión Monetaria.

Alemania y el Banco Central Europeo (BCE) quieren dejar claro que cualquier apoyo a Grecia respeta la cláusula de "no rescate" prevista en el Tratado de Maastricht. Al final parece que se ha buscado un artificio para que la ayuda no sea directa y así se respeten las normas, al menos sobre el papel, en el primer rescate en 11 años de historia del euro.

Programa español

El miércoles, la CE dará el visto al bueno al programa de estabilidad español. Pero Bruselas, según fuentes comunitarias, advertirá que sus estimaciones de crecimiento e ingresos fiscales son demasiado optimistas y pedirá más concreción para 2011.