Alemania quiere esquivar a Estados Unidos en el caso griego

Alemania ha propuesto la creación de un Fondo Monetario Europeo para solventar crisis financieras como la griega u otras ulteriores. Con esta operación, insinuada por el ministro germano de Finanzas, Wolfgang Schäuble, mata dos pájaros de un tiro: logra que la responsabilidad y la financiación del rescato sea compartida en la Unión Europea

y no sólo soportada por los alemanes, y evita que Estados Unidos participe en la decisión del rescate heleno, en caso de que finalmente tenga que producirse. Alemania no quiere en ningún caso que Estados Unidos pueda vetar una decisión que afecta sobre todo a Europa en el Fondo Monetario Internacional.

La crisis griega no está, ni mucho menos, resuelta. Los mercados han cesado en su ataque a Grecia porque la Unión Europea ha declarado públicamente que permitirá que caiga ni Grecia ni ningún otro país que forme parte de la Unión Monetaria Europea; el comentario y la demanda abultada de bonos griegos en las últimas subastas ha disipado temporalmente los temores, junto con las nuevas medidas de ajuste de gasto llevadas a cabo por el Gobierno de Atenas. Pero la carga financiera que acumula Grecia es difícilmente financiable por una economía del tamaño de la griega, y con un aparato productivo tan endeble. A la larga volverá el acoso de los mercados, y la prima de riesgo, que ya es abultada, seguramente subirá.

Por ello los Gobierno alemán y francés saben que hay que prepararse para repeler de nuevo los ataques del mercado, que en una nueva ofensiva no se conformarán con una simple declaración de intenciones, Exigirán hechos, sean estos la toma de la deuda griega por los bancos alemanes y franceses, o una inyección de dinero público europeo que garantice los pagos de Grecia. Como Grecia ha tenido el descaro de implorar una hipotética petición de ayuda al Fondo Monetario Internacional si Bruselas rechazaba su plan de ajuste, Alemania ha reaccionado con una alternativa financiera comunitaria en toda regla. Ni Alemania ni Francia quieren ni en pintura que sea el FMI quien tenga que salvaguardar a las finanzas helenas, porque en tal caso la decisión final y el diseño del programa dependería de Estados Unidos, que tiene derecho de veto en todas las decisiones de los organismos multilaterales.

Pare evitar tal posibilidad, el propio ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ha advertido que “Alemania hará propuestas sobre la creación de un Fondo Monetario Europeo muy pronto”. Lógicamente tal fondo debería ser financiado por la Unión Europea o, en su defecto, por los dieciséis países que conforman el euro, dado que el presupuesto comunitario tienen unas dimensiones ridículas como para contar excedentes destinados al rescate financiero de una economía en particular. En las próximas semanas Alemania seguramente concretará su plan, para cubrir un flanco abierto como el financiero en la Unión Europea.

El resto de opciones, como la emisión de deuda europeo en euros para cubrir las necesidades financieras de países miembros, no se contempla, entre otras cosas porque diluye la credibilidad de las emisiones de los países más fiables, como Alemania, Holanda o Grecia.

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