Tres gigantes se disputan el mercado

Las guerras de Google, Apple y Microsoft llegan a los tribunales

Las compañías endurecen sus disputas legales ante las amenazas de erosión de sus negocios principales.

La guerra que mantiene el triángulo empresarial formado entre Google, Apple y Microsoft se ha endurecido en los últimos días. Incluso el nerviosismo desatado entre las tres ha derivado en disputas judiciales con un final tan imprevisible en su fondo como en el periodo en el que puede extenderse.

Hace dos semanas, Google dijo en su blog que Bruselas había iniciado una investigación informal tras recibir varias quejas sobre su buscador: una de Foundem, web británica dedicada a comparar precios; Ejustice.fr, buscador francés en servicios legales, y Ciao! from Bing, comparador de precios de Microsoft. En su escrito, Google parecía señalar a Microsoft como instigador de las protestas, afirmando que el gigante de Redmond, además de ser uno de los denunciantes, estaba detrás de Foundem, que pertenece a la asociación Icomp, "financiada en parte por Microsoft".

La pasada semana, Apple denunció a HTC ante los tribunales de EE UU por violación de patentes y pedía que se impidiese la importación de terminales del fabricante taiwanés. Una maniobra interpretada como un intento de frenar a Google y Microsoft, cuyos sistemas operativos móviles, Android y Windows Mobile corren en los terminales de HTC.

GOOGLE 1.877,82 4,86%
MICROSOFT 224,11 3,54%
APPLE INC. 132,19 3,41%

Enric Colet, profesor de Esade, piensa que la guerra se ha recrudecido por la presión que Google está ejerciendo sobre sus rivales. Y pone el ejemplo del mundo de los sistemas operativos donde está a punto de irrumpir el Chrome OS, una amenaza para el Windows de Microsoft, que supone en torno a un tercio de los ingresos de esta compañía.

Otro ejemplo es el que apunta Iván González, analista del Grupo Penteo: Android y Nexus One (el primer móvil de Google) están retando el motor de crecimiento de Apple, que es el iPhone y sus servicios relacionados, que generan a ésta el 30% de sus ingresos. "Google es una seria amenaza para Apple y ésta le ha enseñado los dientes", resume.

El analista de IDC, Jaime García Cantero, cree que Google está sacando tantos productos y servicios que topa con alguien tras cualquier movimiento comercial, lo que le está generando muchas enemistades. "Las acciones en Bruselas, la maniobra de Apple frente a HTC y las críticas de las operadoras dan la sensación de que Google es el competidor número 1 de todos. Va camino de convertirse en el malo de la película, como lo fue Microsoft en su momento", continúa.

Lo que demuestra este todos contra Google es una rivalidad clarísima entre las tres compañías, continúa Enrique Dans, profesor del Instituto de Empresa. "Todas luchan por las mismas parcelas y Google tiene un dominio bastante fuerte en algunas de ellas". En su opinión, Microsoft pretende que se vigile a Google y evitar que ésta pueda aplicar tácticas predatorias contra el mercado.

La cuestión es ¿existen esas prácticas? ¿Hay monopolio? Colet no ve solidez suficiente para abrir una causa y afirma que, por ahora, no está demostrado que Google haya manipulado su buscador contra la competencia. "Deberán demostrarlo y no es algo trivial. Si se comprueba que existe, sería una amenaza para la línea de flotación de la credibilidad de Google como vendedor de información", dice Colet, quiere recuerda que los tribunales han sido siempre menos permisivos en la UE que en EE UU.

Acciones irregulares

El resto de expertos tampoco ve claro que Google esté llevando a cabo acciones irregulares. "Google no está deteniendo la innovación, ni se cierra a sus rivales", señala Dans. También González aclara que "a diferencia de lo que ocurrió en su día con Microsoft, Google es el buscador por excelencia porque lo han elegido los usuarios no porque lo haya impuesto nadie. Y lo cierto es que hay alternativas en el mercado".

El analista de IDC, no obstante, cree que otra cuestión sería que Google hiciera que sus rivales salieran peor posicionados en el buscador. "Pero entonces estaríamos hablando de competencia desleal, no de monopolio". García Cantero afirma que donde sí hay que estar vigilante es en ver "si Google aprovecha su dominio en determinados mercados, como el de la publicidad en la red, para forzar estándares publicitarios, de identificación, de conexión... Aunque Google va con mucho cuidado; es consciente del riesgo que corre". Este experto está convencido de que demostrar un monopolio en la red es mucho más difícil que en un escritorio, como le ocurrió a Microsoft. "Al menos por ahora, porque no hay una regulación clara sobre qué se debe hacer en internet si se tiene una posición de dominio".

En cuanto a la guerra de patentes emprendida por Apple, los expertos no están tan seguros de que sea una buena estrategia. Dans opina que esta compañía ha adoptado una táctica defensiva que sí puede detener la innovación. "Apple ha sido muy valiente redefiniendo conceptos en el mundo del móvil que nadie discute, pero están ya tan adoptados que, aunque igual son patentables, forman parte del patrimonio común, y es muy difícil que un tribunal les dé la razón".

González también ve difícil que con los avances que se están dando se pueda determinar fácilmente si una tecnología es propietaria o si una empresa ha creado algo similar. "Es una estrategia de Apple para frenar a Google, porque sabe que ésta, además de tener productos buenos, tiene sobre todo una marca tan fuerte como la suya y dirigida a un público similar. Apple debe evitar meterse en un pleito que puede dañar los valores de su marca y crear cierta animadversión".

Con todo, la actitud de Apple y Microsoft frente a Google no deja de ser un comportamiento normal del mercado. Antes eran players que se movían en mercados diferentes; ahora, con la convergencia, las cosas han cambiado. La guerra 2.0 se libra en servicios comunes (buscadores, sistemas operativos, aplicaciones, smartphones, redes sociales, contenidos digitales...) y habrá que ver qué éxito tienen las zancadillas que se ponen.

Un buscador al que vigilar y un nuevo contendiente por llegar a esta batalla

Google debe tener mucho cuidado con cada paso que da. Cuenta con tantos intereses en tantos negocios que cada vez tiene abiertas más batallas: Google News y Google Books le enfrentan con el mundo editorial; Orkut y Buzz con el de las redes sociales; Google Talk, Google Voice y Nexus One con el de las operadoras de telecomunicaciones Las barreras comerciales le crecerán porque la capacidad de la fábrica Google para esculpir productos (bien directamente o a través de la compra de algunas empresas) parece ilimitada: Google Map, Google Earth, Picasa, Google Apps, Picnik, Gizmo5...

Con todo, Google no busca algo distinto al resto de sus rivales. "Al sumar tantos servicios, todas estas empresas están creando redes paralelas dentro de internet. Buscan que el usuario navegue horas y horas sin salir del mundo Google, del mundo Microsoft o del mundo Apple", dice el analista de IDC Jaime García Cantero, quien advierte que se corre el riesgo de una balcanización de la red. "Hay tantos lobbys abiertos porque ahora está Google, Microsoft y Apple, pero el siguiente será Facebook, que ya parece estar preparando un sistema de correo electrónico propio. Esta red se ha desmarcado de la OpenSocial, que trata de buscar fórmulas para que las redes se puedan interconectar. No quiere abrirse a nadie; no le interesa con su posición claramente de líder Facebook tiene ya 400 millones de usuarios", subraya. Pronto la nueva guerra 2.0 tendrá cuatro contendientes.

Un triángulo empresarial obligado a competir y colaborar a la vez

Está claro que Microsoft, Apple y Google se han convertido en rivales casi irreconciliables. Pero, al mismo tiempo, se han abierto escenarios para competir, en algunos casos, entre dos de los jugadores contra el tercero.

Quizá el ejemplo más claro se puede dar en las búsquedas en internet. En las últimas semanas se ha especulado con que Apple y Microsoft negocian un acuerdo para que el Bing del gigante del software sea el buscador preinstalado en el iPhone, en detrimento de Google. De momento no se ha cerrado nada, pero de llegarse a un pacto, sería un varapalo para el gigante de internet dado que el iPhone, según Quantcast Mobile Trends, cuenta con una cuota de mercado del 65% en el tráfico de internet móvil en EE UU, muy por encima del 12,4% registrado del Android.

De igual forma, las amistades pueden extenderse al segmento de las aplicaciones, móviles y de ofimática. Por ejemplo, Microsoft lanzó la pasada semana su primera aplicación para móviles que corren el Android de Google. Y este viernes Google compró el editor online DocVerse, que permite editar documentos de Office de Microsoft, producto al que precisamente Google trata de restar cuota de mercado con su Google Docs.